Más leídas

El futuro del peronismo y el rol de Cristina

¦

Juan Abal Medina y la interna partidaria. Para el ex jefe de gabinete, la decisión de CFK de participar del congreso del PJ bonaerense "es una decisión de ella".

Impulsan un nuevo proyecto para el Bauen

¦

Heller anticipó que volverán a insistir con la ley y buscarán una mayoría especial para bloquear la posibilidad de un veto, luego de que el Presidente Macri observara la ley de expropiación.

“El rol de la oposición deja mucho que desear”

Por Pablo Galand

LECTORES@VEINTITRES.COM

¦

Juan Manuel Abal Medina, autocrítico. El ex funcionario del gobierno kirchnerista habla de la situación política, critica al gobierno y aboga por la unidad del peronismo.

Narcisismo. Abal Medina dice que abunda mucho en el peronismo   (Foto Gustavo Muñoz) 

 

 

Juan Manuel Abal Medina ocupó lugares clave durante gran parte de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Sin embargo, desde su labor como senador nacional mantuvo algunas diferencias con algunos sectores del kirchnerismo. Autocrítico, entiende que la oposición hizo poco por frenar las políticas antipopulares del actual Gobierno y entiende que sólo a través de la unidad el peronismo tendrá posibilidades reales de volver a ser una opción de mayorías.

 

–En su cuenta de twitter se autodefine como “Peronista K”. Sin embargo, a lo largo de este año mostró varias diferencias con algunos sectores kirchneristas.

 

–Soy peronista desde que tengo uso de razón y reivindico la impronta que se le dio al peronismo a partir del 2003 con Néstor y Cristina. Por eso mantengo esa definición de peronista K. A su vez, hay muchos compañeros empecinados en discutir eso que algunos llaman el narcisismo de las diferencias, que en discutir con el Gobierno que es el que está llevando las políticas que nosotros queremos frenar en la Argentina.

 

–¿Cree, como muchos sostienen dentro del propio peronismo, que La Cámpora está haciendo una oposición que sólo busca poner palos en la rueda?

 

–Yo no quiero caer en el error que le estoy criticando a otros. Nadie tiene la verdad absoluta. Si uno hace el balance de lo que fue nuestro rol como opositores en estos doce meses ha dejado mucho que desear. Creo que nadie tiene muy en claro cómo actuar. Todos los opositores estamos en deuda con nuestros votantes y el sector que representamos. No hay una posición correcta y muchas incorrectas. Hay un conjunto de posiciones que hasta el momento no han sido lo suficientemente útiles como para frenar estas políticas.

 

–¿Qué tipo de oposición hizo el peronismo en este tiempo?

 

–Hicimos todos los tipos (risas). En esa mezcla, creo que está el resultado del poco impacto que generamos. Una de las tareas de la oposición, desde mi visión, es tener impacto sobre la realidad. Algunas veces lo logramos y fue gracias a la unidad. Sucedió con la emergencia laboral y con la emergencia social. Cuando nos costó más la unidad, ahí tuvimos menor capacidad de poder impactar.

 

–El debate por la reforma de Ganancias pareció profundizar las diferencias internas en el bloque de senadores del Frente para la Victoria. ¿Hay riesgo de que se fracture como sucedió en Diputados?

 

–Yo no creo que se hayan profundizado las diferencias. En el caso concreto de Ganancias, finalmente hubo sólo dos votos en contra de la propuesta consensuada, un tercio no acompañó el acuerdo pero simplemente se abstuvo. Fue una discusión importante pero expresa la disparidad de intereses que hay en el Senado. Acá hay una representación federal muy fuerte que a veces lleva a diferencias que tienen que ver con realidades contrapuestas de cada provincia más que con visiones político-partidarias que sí es más frecuente que suceda en Diputados.

 

"Estamos en deuda con nuestros votantes. Hay más narcisismo que discusión con el Gobierno"

 

 

–Inversamente a lo que se pensaba, ¿cree que al Gobierno le fue mejor en lo político que en lo económico?

 

–Parecería que le fue bien en lo político porque en el Congreso logró sacar muchas de las leyes que envío desde el Ejecutivo. Pero lo cierto es que en la mayoría de las veces las leyes que se terminaron aprobando no eran la que ellos querían ni mucho menos. Creo que la virtud que tuvo el gobierno es simplemente de haberse dado cuenta de la realidad: no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras. En términos de gestión, confundieron lo que es la eficiencia empresaria con lo que es el funcionamiento del sector público. Hay áreas en las que sinceramente no se sabe qué han hecho. Y en las que se sabe mucho, lo que han hecho deja mucho que desear. Las salidas de Isela Costantini y Alfonso Prat Gay y la decisión de fragmentar aún más la toma de decisiones tienen que ver con no entender las complejidades del sector público y creer que todo se soluciona con esa idea de “trabajar en equipo”.

 

–¿Las salidas de Costantini y Prat Gay se pueden interpretar como una profundización del ajuste?

 

–Hay que verlo. En un principio, yo veo señales contradictorias. Dujovne tiene una posición claramente más ortodoxa que Prat Gay, pero a la vez entra como degradado porque ya le quitan el manejo de Finanzas. Lo que era el viejo Ministerio de Economía se ha multiplicado por cinco o seis. El Gobierno da permanentemente mensajes contradictorios. El déficit fiscal era para ellos un gran tema y en este año de Gobierno lo han incrementado. Es un gobierno que sigue sin definir hacia dónde quiere ir. El rumbo general lo entendemos, pero su implementación es mucho más confusa.