Una presa mapuche que pone en entredicho a Bachelet

Por Tomás Eliaschev

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La Machi Francisca Linconao está presa hace 9 meses, acusada de un crimen sin que haya pruebas en su contra. Hace 12 días que está en huelga de hambre.

El caso de la Machi Francisca Linconao, presa hace nueve meses sin ninguna prueba en su contra, amenaza con afectar seriamente la imagen de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

 

La mandataria, que suele presentarse como una defensora de los derechos humanos, no se pronunció todavía. La detenida, de 60 años, se encuentra hace 12 días en huelga de hambre en reclamo de su libertad. Estaba en el penal de Temuco pero fue hospitalizada. La acusan del crimen del matrimonio conformado por el empresario  Werner Luchsinger y Vivianne Mackay. Para sus defensores no se está respetando ni el debido proceso ni la presunción de inocencia. Afirman que solamente es perseguida por su condición de autoridad ancestral del pueblo mapuche.

 

Este martes 3 de enero se realizan acciones en todo Chile y en otros países en reclamo de su urgente liberación. En Temuco, uno de los epicentros del conflicto, se movilizaron al hospital donde la Machi está internada.

 

 

En Santiago, en plena misa de las 12 horas, un grupo de mujeres ingresó a la Catedral exigiendo la libertad de la Machi y de todos los presos políticos mapuches. 

 

 

Los recientes informes médicos indican que el estado de salud de Linconao es muy delicado. Según la evaluación realizada por una misión del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico de Chile, se trata de una situación grave y riesgosa.

 

 

“Estoy muy enferma, muy grave de mi salud. Estoy hace nueve meses encerrada en la cárcel. Soy inocente de lo que me están culpando. Soy inocente. Espero una respuesta del gobierno. Les pido una ayuda para que me saquen de la cárcel. Sino me da una respuesta concreta, voy a hacer huelga de hambre. No tengo otra opción. Estoy muy cansada, aburrida, agotada, ya no se qué pensar”, afirmó Linconao, antes de tomar la drástica decisión.

 

A su lado, su werken (vocera), Ingrid Conejeros, expresó el apoyo que le brindan: “Esta es una medida desesperada que hoy en día la machi Francisca Linconao asume como una mujer digna, como una mujer valiente, como una mujer inocente que es. Y nosotros, como su grupo y su comunidad, vamos a ayudarla y apoyarla. Esperamos una respuesta positiva del gobierno. Si no la da una respuesta al legítimo derecho que tiene de esperar el juicio en su casa, sino va a irse a huelga de hambre. Esperamos una mirada humanitaria del gobierno”.

 

La situación de los derechos humanos en Chile es complicada. El pasado 26 de diciembre, en las inmediaciones de La Moneda, una movilización en reclamo de la libertad de Linconao fue violentamente reprimida

 

 

No es la primera vez que la Machi Linconao se dirige a la presidenta Bachelet. “Soy inocente y los antecedentes presentados en la audiencia de formalización demuestran un trabajo vergonzoso de la Policía de Investigaciones de Chile, ocupando un testimonio que surge desde las amenazas a uno de nuestros vecinos, a quien han hecho un tremendo daño del cual espero se pueda recuperar”, señaló la detenida en una carta. El testigo luego se retractó, afirmando en el mismo tribunal que había sufrido acoso policial, chantaje, extorsión y torturas. No es la primera violación a sus derechos humanos que padece. Cuando su vivienda fue allanada, los carabineros rompieron elementos ceremoniales.

 

“Son muchos las interrogantes que tengo, ¿por qué nuevamente el Estado me acusa de algo que no he cometido? Nunca me imaginé vivir un segundo allanamiento, de noche, transgrediendo mi espacio sagrado y rompiendo nuevamente mi equilibrio. ¿Por qué se quiere dañar la imagen de una Machi?, me gustaría explicarle mi rol: yo no elegí ser Machi, sino que es una función que llegó a mí y debí asumir, es un trabajo al servicio de los demás con la finalidad de devolver la salud física, espiritual y guiar en el proceso de ser persona en el mundo mapuche”, explicó la referente en la misiva.

 

 

Linconao está detenida por los hechos que sucedieron el 3 enero del 2013, fecha en la que se conmemoraba el quinto aniversario del asesinato del estudiante mapuche Matías Catrileo, caído en manos de los Carabineros. Ese día un grupo de desconocidos irrumpió en la granja Granja Lumahue, ubicada en la comuna de Vilcún. Asesinaron al matrimonio y prendieron fuego la vivienda. Por el hecho fue juzgado y condenado el machi Celestino Córdova, quien también se declara inocente.

 

No es la primera vez que Linconao tiene repercusión mediática. En 2008 fue la primera en lograr en Chile una victoria judicial en lograr el cumplimiento del Convenio 169 de la OIT que establece en su artículo 13 que los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con ambos, según los casos, que ocupan o utilizan de alguna otra manera, y en particular los aspectos colectivos de esa relación”. Le ganó una demanda a la Sociedad Palermo Limitada por tala ilegal de árboles y arbustos nativos en el fundo Palermo Chico, colindante con su comunidad.

 

Como en tantos otros puntos de la Araucanía, los empresarios forestales estaban atentando contra los lugares sagrados y las plantas medicinales de los Mapuche. Pero la Machi logró imponerse judicialmente. El abogado de los empresarios fue Carlos Tenorio, el mismo que hoy representa al hijo del matrimonio asesinado, Jorge Luchsinger, quien cuenta con un historial de actitudes racistas.

 

"El indio no ha trabajado nunca. El mapuche es un depredador, vive de la naturaleza, no tiene capacidad intelectual, no tiene voluntad, no tiene medios económicos, no tiene insumos, no tiene nada (...). Entregándoles tierras no van a dejar de ser miserables. ¿Ha visto los campos que les entrega la Conadi (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena)? No queda nada, ni un árbol, no producen nada", dijo Jorge Luchsinger a la revista Qué Pasa.

 

En 2013, Jorge Luchsinger, tal vez obnubilado por el dolor, se movilizó junto a grupos fascistas que portaban banderas de Patria y Libertad, al grito de “la dictadura va a volver”. No faltan voces que indican que el repudiable asesinato se debió a una interna familiar. O incluso que podría tratarse de una maniobra de los servicios de inteligencia para desprestigiar la lucha mapuche.

 

Bachelet tiene un desafío muy grande por delante. Si la Machi muere durante su medida, los conflictos en el sur del país trasandino no harán sino agravarse.