Scioli quiere una interna con Randazzo, pero sin Cristina

Por Gabriela Granata

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Elecciones. Cree que la ex presidenta no debe postularse. Acelera reuniones con intendentes y dirigentes bonaerenses.

Daniel Scioli empezó a moverse a ritmo de precampaña y visita a los mismos intendentes y dirigentes a quienes un mes atrás les decía que no quería ser candidato. ¿Qué cambió para que el ex gobernador bonaerense decidiera lanzarse otra vez a la arena electoral despues de varios meses de bajo perfil?. Ante un grupo de confianza en una cena en Villa La Ñata lo explicó de esta manera: "La gente necesita volver a tener lo que perdió en un año y medio de gobierno de Macri". Lo escuchaban dirigentes políticos y consultores con quienes suele intercambiar puntos de vista.

 

En esa cena, con pizzas de variedades infinitas, canelones y carne al horno (especialidad en la residencia del anfitrión) que se extendió hasta medianoche, Scioli blanqueó su decisión de ser candidato en las legislativas de este año y de competir contra Florencio Randazzo. Una reedición de la interna presidencial trunca por decisión de Cristina Fernández en la última elección, pero ahora en territorio bonaerense y por la lista de diputados nacionales.

 

"Estoy dispuesto a una interna con Randazzo, pero debe ser en el marco de entender que vamos a un peronismo de unidad, no de división y seguir todos juntos para reconstruir el peronismo". ¿Y Cristina?, le preguntaron. "Tiene que estar apoyando, pero no jugar". Es decir, no debe ser candidata.

 

En sólo una semana visitó a Alberto Descalzo en Ituzaingó, a Marcos di Palma en San Fernando, a los intendentes de Escobar, Ariel Sujarchuk; de Esteban Echeverría, Fernando Grey; de Florencio Varela, Julio Pereyra, y estuvo de recorrida por La Plata en la ONG "Las Mirabal" contra la violencia de género y en una cooperativa papelera; en Bernal en un merendero y el sabado en la escuela itinerante montada frente al Congreso 

 

Activo. Scioli se reunió en una semana con los intendentes Fernando Grey, Julio Pereyra y Ariel Sujarchuk y visitó San Fernando, La Plata y Quilmes  

 

De todos modos, en el peronismo están divididos entre quienes creen que la interna puede ser dinamizadora y provocar un entusiasmo ascendente y quienes consideran que puede reabrir heridas recientes y provocar una autofagocitación de oportunidades por el cruce de acusaciones entre los dos sectores que se enfrentarían.

 

La provincia de Buenos Aires vuelve a tener un peso crucial y es, para el peronismo, una posibilidad de recuperación, ya que todas las encuestas muestran al Frente para la Victoria  todavía arriba en la intención de voto con las candidaturas de Scioli y de Cristina; un poco más bajo en porcentaje con la postulación de Randazzo, pero cuando todavía consideraban como apuesta fuerte de Cambiemos a Elisa Carrió.

 

Con Lilita como candidata por la ciudad de Buenos Aires, las variantes peronistas pueden dominar el territorio provincial, por adentro o por afuera del PJ, ya que ahí se anota tambíén el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Un escenario de fortaleza peronista le complica el escenario a la gobernadora María Eugenia Vidal, que no encuentra a ningun candidato propio del Pro o de la alianza Cambiemos para arrimarse a los porcentajes de intención de voto de sus adversarios.