El Pro y el dilema de ganar sin candidatos

Por Gabriela Granata

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El Frente Renovador y el FpV apuestan todo a la provincia de Buenos, un territorio donde el macrismo tiene la figura de Vidal pero ningún candidato fuerte

Tan sorpresiva fue la victoria de María Eugenia Vidal como dificultoso es el camino para contener el caudal electoral a dos años de su elección como gobernadora. El voto Pro en la provincia de Buenos Aires no tiene un núcleo de pertenencia como convservan los partidos tradicionales, más o menos grueso, y tiene el agravante de que las figuras más taquilleras del partido y de la coalición Cambiemos no van a ser candidatos en el territorio.

 

Elisa Carrió, la fogosa líder de la Coalición Cívica, podría haber sido una buena carta para levantar el tono del debate provincial, pero su casa en Exaltación de la Cruz no le servirá como domicilio electoral a la chaqueña, que volverá a ser porteña porque fue expulsada hacia el perímetro de la ciudad de Buenos Aires por la propia Vidal. "María Eugenia y Lilita son dos figuras fuertes. Las dos tienen derecho a definir cuál es su mejor estrategia", disculpa a la gobernadora un referente que trabaja desde hace años con Carrió y que participa en la estrategia electoral de Cambiemos.

 

El Pro no tiene mucho nombre propio para exhibir.  A fines del año pasado comenzaron a medir a la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, a pesar de su alto nivel de desconocimiento porque tiene una imagen correcta, es muy dedicada en la gestión pública y tiene buena relación con Vidal. Su esposo es el jefe de Gabinete provincial, Federico Salvai. Stanley recibió moderados elogios por su diálogo con los movimientos sociales pero cuestiones de salud la dejaron, por ahora, relegada.

 

La carta que asomó es entonces la que quedaba, la del ministro de Educación, Esteban Bullrich, que lejos de los tiempos llanos de la gestión en la ciudad de Buenos Aires, capea tormentas, si no es por la relación con los gremios docentes es por la colección de desafortunadas declaraciones. Y Jorge Macri, primo del Presidente, decidió correrse de la disputa electoral cuando vio que no tenía margen para inisistir y le dejó el pie a Vidal. 

 

 

No habrá un Macri candidato. Y Vidal tampoco lo será. Son hoy los dos candidatos del Pro con mejor imagen entre el electorado y tienen que transferir esa simpatía y apoyo a sus listas para consolidar la gestión. En la provincia de Buenos Aires enfrentarán. además. una disputa dura con dos frentes: Renovador y para la Victoria. 

El FR llevará a Sergio Massa como postulante al Senado junto a Margarita Stolbizer y una lista de diputados que podría encabezar el especialista en desarrollo social Daniel Arroyo. En el FpV nada indica que haya un cierre de lista única. El ex gobernador Daniel Scioli y el ex ministro del Interior Florencio Randazzo parecen dispuestos a dar, ahora sí, la interna que no pudo ser por las presidenciales en 2015 porque Cristina Fernández dispuso el apoyo a Scioli. Una interna caliente del Frente para la Victoria, con o (muy probablemente) sin Cristina candidata y un Frente Renovador entusiasmado por mostrar que la "ancha avenida del medio" no se angostó puede ser una dificultad extra para el Pro que tiene mucho radicalismo de apoyo, pero poco amarillo.