"En Argentina hay un tema sagrado con el asado y el peronismo"

Por Florencia Canale

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Mariano Cohn. El director habla de su nuevo estreno junto a su socio Gastón Duprat, Todo sobre el asado. Analiza el estado de la industria y cuenta sus nuevos proyectos.

 

Mariano Cohn y Gastón Duprat son la dupla invencible del cine. Con El hombre de al lado pero sobre todo con El ciudadano ilustre se convirtieron en los directores exitosos de la industria. El domingo 7 de mayo se estrenó por la pantalla de ISat Todo sobre el asado, su nueva película, que narra la historia y costumbres de la comida argentina por antonomasia. Cohn –en esta oportunidad, solo– habla de todo y confiesa su propia experiencia con la carne.


–¿Por qué decidieron hacer una película que tuviera como tema principal el asado?
–Son varios los motores; primero, en Argentina, la vaca, la carne, el asado es la comida más emblemática. Y la película muestra el fenómeno de hacer y comer asado. Después, teníamos mucho tiempo al pedo; estábamos haciendo El ciudadano ilustre, que tuvimos cinco años para hacerla, y teníamos mucho tiempo muerto. Entonces nos gustaba pensar en una película que se pudiera hacer durante esos tiempos muertos que son durísimos. Pensamos: qué bueno hacer una película del asado, que la pudiéramos hacer de a poco, viajando por toda la Argentina, conociendo gente. Así juntamos como cincuenta y pico de horas de material, que es esta película de una hora y pico.

 


–¿O sea que mientras estaban en la preproducción de El ciudadano ilustre, ya empezaron con Todo sobre el asado?
–Es que en el medio se nos canceló El ciudadano, fue largo el proceso. Fue en simultáneo y nos pareció bueno el tema. En Argentina hay un tema sagrado, casi como el peronismo, con el asado. Lo queríamos dinamitar un poco, ponerlo en cuestión. Ahí surgió la idea de hacer esta película; y además de que a nosotros nos gusta comer asado, queríamos retratar ese fenómeno con todas las herramientas que te imagines. Nosotros la llamamos película pero es un artefacto extrañísimo: es un documental, tiene que ver con los programas de tele que hacíamos, con las películas que hicimos, cosas en común con El hombre de al lado, con El Ciudadano ilustre, con Televisión Abierta, con Cupido.


–Tiene que ver con poner cuestión la argentinidad.

–Tener una visión sobre la cosa cotidiana, la observación nueva, abrir el debate, generar polémica. También transgredir un poco los géneros conocidos: película de ficción, documental. Llega a un punto que no sabés, se va al carajo o no y a nosotros nos gusta relacionarnos de esa manera. Con el cine, con la tele, con el documental. 


–Pareciera que a ustedes les aburre un poco lo que empieza a estandarizarse.
–Nos aburre el protocolo, nos aburren las convenciones. Tener una mirada, un respeto profesional sobre algunos temas nos parece que ya no corre más. La película está construida desde ese lugar y a la vez no deja de ser una película culinaria. Transgrede un poco la norma, no hay películas culinarias divertidas, con humor, que sean filosas, irónicas. Tanto en el cine como en programas de televisión, y en esta película  no pasa eso. Es divertida, polémica, donde entra en juego la observación, el criterio del espectador.


–¿Después de tantos premios y repercusión con El ciudadano, era difícil volver?
–Tenemos claro que son dos concepciones diferentes. El ciudadano ilustre es una película para un estreno mucho más comercial, más grande, y ésta es una película más pequeña que está pensada con un canal de distribución muy diferente. Aggiornada a lo que sería la coyuntura, a las nuevas plataformas, una película que se estrena en Netflix internacional en septiembre, se estrenó en ISat el domingo 7, muy pegadito al estreno en salas. Es una película que se construyó de una manera diferente. 


–De un modo más artesanal.
–Una construcción diferente desde el vamos. Desde el vamos estuvieron involucrados Netflix e ISat y canal 9, entonces es una película que tiene una llegada diferente. Nosotros somos conscientes de eso y la queremos cuidar. Sería una locura que saliera como El ciudadano ilustre. Se complementan, dialogan. Quienes vean la película notarán que tiene una cosa muy libre que se acerca más al final de la carrera de un director de cine, que donde estamos nosotros. De todas maneras esta película estuvo viajando durante un año. El primer estreno mundial fue en San Sebastián y tuvo muy buena aceptación. 


–¿Cómo ve la industria en la actualidad? ¿Es difícil hacer cine en la Argentina?
–No te voy a decir nada revelador. La Ley de Fomento es muy importante para el cine, fue muy importante para hacer nuestras películas. Es muy importante para la industria y hasta ahora es la misma ley que está vigente. Hasta que no haya ningún cambio o novedad, yo sigo apoyando esta ley. Una película es una construcción muy compleja; no sólo requiere del INCAA sino que requiere de las distribuidoras. Es tan difícil hacer cine en la Argentina como en España o en otro país. Uno sabe cuando se mete a dirigir o producir, que se va a enfrentar contra todo.


–¿Están preparando algo nuevo?
–En septiembre comienza el rodaje de una película nueva que se llama Mi amigo Bruno, protagonizada por Guillermo Francella y Luis Brandoni. Es la historia de dos viejos amigos, uno galerista de arte, el otro artista plástico, que pergeñan un plan para estafar al mundo del arte contemporáneo. El rodaje es en Buenos Aires, Jujuy, España y Estados Unidos. Es una película que cuenta con bastante más presupuesto que El ciudadano. Es una película grande y tenemos mucha expectativa. Está producida por Fernando Sokolowicz, el productor que viene acompañándonos en todos nuestros trabajos, y con Disney. Para estrenar el primer semestre del año que viene.

 

Invencibles. Mariano Cohn y Gastón Duprat