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La colocacón de deuda en "pesos Linked", la nueva estrella 

Por Ignacio Ostera


A las exitosas colocaciones que realizaron recientemente YPF y el banco Macro, está por sumarse por primera vez el sector público: Buenos Aires y Mendoza preparan nuevos bonos internacionales nominados en dólares con rendimiento en moneda local, que ajustan en base al tipo de cambio, por u$s300 millones cada una.


El consenso entre los inversores es que el atraso cambiario llegó para quedarse y que el dólar se mantendrá tranquilo por lo menos hasta fin de año. De ahí el apetito por instrumentos en pesos que este año las compañías salieron a aprovechar con todo, tras las primeras incursiones del año pasado.

 

De acuerdo a Sebastián Maril de Research for Traders, los títulos “peso linked” que salieron en 2017 bajo ley Nueva York ya suman el 28,2% de las colocaciones corporativas y el 7,7% (u$s1.000 millones) del total de u$s14.000 millones de salidas al mercado internacional sumando sector público y privado que hubo hasta mayo, mes en donde la totalidad de las emisiones fueron con ese instrumento.

“A diferencia de los dólar linked que es para inversores locales, los bonos peso linked están dirigidos a inversores extranjeros que quieren posicionarse en nuestra moneda pero no pueden comprar productos en pesos”, explicó el experto en diálogo con BAE Negocios.

“El bono puede estar denominado en pesos o dólares, el rendimiento es en pesos, pero el interés y el capital se paga en dólares”, añadió Maril. Antes de YPF y Macro, habían salido con este tipo de bonos Tarjeta Naranja y el banco Supervielle, y el año pasado, el banco Hipotecario y la misma petrolera.

 

En el caso de YPF y Macro, pagaron una tasa fija del 16,5% y 17,5% respectivamente, mientras que el resto fueron a tasa variable, es decir que el interés se moverá en relación a la tasa de política monetaria del Banco Central.
Al tener un rendimiento en pesos, si el tipo de cambio se devalúa el rendimiento nominado en dólares baja. Pero el hecho de que haya tanto interés por estos instrumentos demuestran que los inversores esperan que la divisa se mantenga relativamente estable hasta fin de año o incluso el peso pueda revaluarse, ante la evidente debilidad en la cotización.

 

Lo cierto es que el fenómeno de la revaluación no es exclusivo de la Argentina: en el mundo financiero vaticinan que otros países de la región podrían atravesar un proceso similar como México, Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay o Brasil.