Diputadas impulsan la paridad de género en las listas

Por Pablo Galand

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Proyecto. Con el respaldo de diferentes bloques, en la Cámara Baja circula un proyecto para que haya la misma cantidad de candidatos hombres y mujeres. La iniciativa podría ser aprobada pero no regiría para las elecciones de este año. 

En el Congreso avanza un proyecto de ley que se eleva por encima de la grieta y es respaldado por legisladores de todos los bloques. Sin embargo, sus impulsores se enfrentan con fuertes resistencias para que llegue a tratarse en el recinto. Se trata de la iniciativa que motorizó la diputada jujeña Alejandra Martínez (UCR)  que apunta a la paridad de género en el poder legislativo, elevando el cupo femenino al 50%. El proyecto cuenta con el respaldo de diputadas de otros bloques como Cristina Álvarez Rodríguez (Frente para la Victoria), Victoria Donda (Libres del Sur), Silvia Lospennato (PRO) y Carla Carrizo (UCR). Ya tuvo media sanción en el Senado pero en la Cámara Baja su aprobación no resulta tan sencilla. A cuestiones de género se les agrega las disputas políticas de la coyuntura. Esto hace que, si bien es posible que se apruebe en el mediano plazo, difícilmente llegue a ponerse en vigencia para las elecciones legislativas de este año.

 

“En las última semanas conseguimos que el proyecto cuenta con el respaldo de diputados de todos los bloques peronistas, del PRO, el radicalismo, el socialismo y otras fuerzas. Y no sólo de las diputadas mujeres sino también de muchos hombres. Ya presentamos una nota al titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli (PRO) para que se convoque a un plenario de comisiones. Si  damos ese paso, por los sondeos que venimos haciendo, estamos seguras que podemos sacar dictamen para que el proyecto se trate en el recinto”, afirma la diputada Martínez a Veintitrés.

 

Cambiemos frenó el proyecto en Diputdos porque la oposición norespaldó la  reforma política que incluía el voto electrónico 

Hay tres motivos que puedan frenar que el proyecto se convierta finalmente en ley. El primero, tiene que ver con los resabios machistas de muchos diputados que se oponen a que una ley garantice a las mujeres la misma representatividad que a los hombres. Los que se ubican en este pelotón argumenta que la ley resulta discriminatoria porque evita que las mujeres compitan para ocupar cargos públicos. “Es un argumento falaz; se olvidan que las mujeres debemos luchar contra toda una estructura armada para que no accedamos a los lugares de decisión”, sostienen quienes impulsan el proyecto.

 

Las otras dos razones obedecen a cuestiones eminentemente políticas. Por un lado, la paridad de género en las listas estaba incluido dentro del paquete de reforma política que impulsó el oficialismo el año pasado y que incluía también la transparencia en el financiamiento de las campañas y la utilización del voto electrónico. Pero dicho proyecto –que fue aprobado en la Cámara Baja- quedó frenado en el Senado a partir de la oposición del peronismo con respecto al voto electrónico. Como Cambiemos pretende que la reforma política sea votada en su totalidad, entiende que sancionar la paridad de género en particular le quitará fuerza para la aprobación de la otra ley en la Cámara Alta.

 

                Frente. Desde el FPV una de las impulsoras es Cristina Alvarez Rodríguez y hay representantes de todas las fuerzas

 

Por otro lado, a esta altura del año comienza a tomar temperatura la disputa interna en los partidos políticos por los lugares a ocupar en las listas. Por lo tanto, muchos legisladores entienden que la paridad de género sumaría otro elemento de confrontación y prefieren evitarlo para esta contienda.

 

“Entre las diputadas que impulsamos este proyecto entendemos que es trascendental  que la ley se apruebe. Teniendo en cuenta que la cuestión de las próximas elecciones pueda ser un elemento de conflicto, podemos llegar a pensar en la posibilidad de que la ley no se aplique este año. No es lo ideal, pero pensando más en el mediano plazo es muy importante que podamos contar con una ley que garantiza derechos de representatividad a las mujeres”, sostiene Martinez.

 

Con todo, la estrategia está enfocada a lograr dictamen en el plenario de comisiones. Además de la de Asuntos Constitucionales, serán convocadas las comisiones de Familia y Mujer –presidida por la propia Alejandra Martínez-y la de Legislación general. Con obtener mayoría simple en el plenario se lograría el dictamen para que el proyecto se trate en el recinto. Si las resistencias que presenta el proyecto terminan abortado el plenario, la alternativa que barajan las legisladoras es tratarlo sobre tablas. Claro que en ese caso se necesitaría contar con los dos tercios de los votos para habilitar el tratamiento. Si bien es difícil alcanzar ese número, las diputadas que impulsan el proyecto calculan que puede en ese caso el tema tomaría mayor visibilidad y dejaría más expuestos a los diputados que se oponen desde una perspectiva machista.

 

El próximo 3 de junio se llevará adelante la tercera marcha del colectivo Ni una Menos. “El Congreso tiene una excelente oportunidad para aprobar por esa fecha esta ley que responde a una de las tantas demandas que se expresarán en esa marcha”, concluye Martínez.