Trump puede poner en jaque a Maduro y a Venezuela en una encrucijada

Por Revista Veintitres

LECTORES@VEINTITRES.COM

¦

El país puede caer en cesación de pagos si Estados Unidos corta las compras de petróleo

El gobierno venezolano podría entrar en cesación de pagos este año, si se concretan saciones estadounidenses que afecten las ventas de petróleo, principal exportación del país que está sumido en una crisis, y que ayer debía pagar 251 millones de dólares a tenedores de bonos. Esto después de un fin de semana en el que la fiscal general fue expulsada de su cargo, la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente se instaló y el ejército frustró un ataque de un pequeño grupo paramilitar a un cuartel.

Se espera que la inflación se eleve 720% este año y más de 2.000% el próximo año

De acuerdo con una nota publicada por el sitio de CNN en español, si bien los expertos descartaban que Venezuela pagara a los tenedores de bonos, hay otros vencimientos en un futuro próximo y el país podría quedarse corto de divisas si la economía sigue en picada y Estados Unidos dispone sanciones importantes. “Este modelo está roto y el default es inevitable”, aseguró Siobhan Morden, experto en bonos latinoamericanos en Nomura Holdings, a CNN. Las sanciones al petróleo “probablemente llegarán pronto y causarán moras antes”.

El presidente Trump impuso sanciones al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, luego de una votación el 30 de julio que permitió a Maduro reemplazar a la Asamblea Nacional con una nueva legislatura llena de sus partidarios. La mayoría de los países calificaron el voto como fraudulento y no sólo desconocen la nueva Asamblea Constituyente sino que la consideran señal de una dictadura. El gobierno estadounidense dice que las sanciones más duras podrían venir si la situación política continúa deteriorándose.

La expulsión de la fiscal general Luisa Ortega, junto con la represión contra los manifestantes opositores, demostraron rápidamente que el nuevo gobierno iba en contra de las demandas de la comunidad internacional para restaurar la democracia.

El gran arma de Trump para tomar represalias son las sanciones al petróleo venezolano, única fuente de ingresos del país. La pila de efectivo del gobierno se secaría rápidamente si no pudiera vender a Estados Unidos, uno de sus principales clientes.

Pero las sanciones son una espada de doble filo. Podrían hacer que la escasez de alimentos y medicinas en Venezuela sea peor de lo que ya son. También podrían envalentonar a la base de Maduro. Más allá de las sanciones, la economía de Venezuela continúa en espiral fuera de control.

El tipo de cambio no oficial que la mayoría de los venezolanos usan se ha más que duplicado desde finales de julio. Se espera que la inflación se eleve 720% este año y más de 2.000% el próximo año, según el Fondo Monetario Internacional.

Venezuela debe alrededor de 5.000 millones de dólares a los tenedores de bonos para el resto de este año, y tiene sólo 10.000 millones en el banco. También debe miles de millones más a China, Rusia, compañías energéticas y aerolíneas estadounidenses. En este contexto, los expertos dicen que más sanciones de la Casa Blanca le dejarían a Venezuela pocas opciones.