El festival de Toronto espera una enorme presencia argentina

Por Revista Veintitres

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Filmes de peso como Zama o La cordillera se verán en la muestra

Fernando E. Juan Lima
Toronto
 

El lugar de visibilidad global que otorga el enorme festival de cine canadiense que año a año se desarrolla en la bella y amable ciudad de Toronto y que en el día de ayer comenzó su 42ª edición hace que las películas de todo el mundo se disputen la posibilidad de tener un lugarcito en su prestigiosa y eficiente vitrina.

Zama, de Lucrecia Martel, es una de las películas más esperadas del festival

En lo que respecta al cine argentino, este es un año particularmente importante por cuanto muchas películas (alguna de ellas posiblemente entre las más esperadas por la cinefilia de todo el mundo) van a tener su estreno mundial o continental en las pantallas del TIFF. En la extensa y heterodoxa sección Contemporary World Cinema podrá verse la última película de Diego Lerman (Tan de repente, La mirada invisible, Refugiado), así como la última producción de Anahí Berneri (Un año sin amor, Encarnación, Por tu culpa, Aire libre), Alanis, en la cual brilla esa gran actriz de cine que es Sofía Gala Castiglione. También se proyectará en esta sección la exitosa película nacional, ya estrenada en nuestro país, La cordillera, de Santiago Mitre (El estudiante, La patota). Una producción que ha dividido las aguas en Argentina, la presencia de Ricardo Darín -"la" estrella latinoamericana del cine sin discusión- y la cinefilia que caracteriza a esta muestra hacen prever una gran recepción, probablemente menos rodeada del debate que en Argentina se generó en torno del elemento fantástico incluido en la obra.

Toronto provee una visibilidad global para las películas que se presentan en la muestra

En la sección Discovery ("descubrimientos"), se estrenará la película El futuro que viene, primer largometraje de la guionista de cine y televisión Constanza Novick, que refleja con humor y empatía la historia de dos amigas de la infancia, del colegio a la adultez, contando para ello con dos actrices con mayúsculas como Dolores Fonzi (también presente en La cordillera) y Pilar Gamboa. En esta sección también podrá verse Tigre, de Silvina Schnicer y Ulises Porra Guardiola, con la magnética presencia de Marilú Marini y, en el ámbito de las coproducciones, Matar a Jesús, de la directora colombiana Laura Mora, y Princesita, de la realizadora chilena Marialy Rivas. En este conjunto de películas dirigidas por directores de otros países, pero que tienen algún componente argentino en la producción, también merece mencionarse la presencia de Cocote, dirigida por el dominicano Nelson Carlo de los Santos Arias, en la siempre interesante y exigente sección Wavelengths.

En la sección competitiva (Platform) se proyectará Nosotros solos, del argentino egresado de la FUC Mateo Bendesky. Nacido en Buenos Aires en 1989, el director realizó los cortometrajes Acá adentro (2013) y El ser magnético (2015) y presentó la obra que llega a Toronto en la última edición del Bafici. Por último, la película más esperada del festival: en la sección Masters se proyectará Zama, de Lucrecia Martel. La adaptación de la obra de Antonio di Benedetto de la genial directora de La ciénaga, La niña santa y La mujer sin cabeza viene despertando admiración casi indiscutida desde su proyección (fuera de competencia) en el Festival de Venecia. La posibilidad de ver la película en las enormes y perfectas pantallas del TIFF promete ser una experiencia única que no sólo los argentinos aquí esperamos con ansias y expectativas.