Pérdidas millonarias por las inundaciones en el campo

Por Revista Veintitres

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No se podrá sembrar ni soja ni maíz en zonas de Buenos Aires y La Pampa

Merino Soto
Las precipitaciones caídas el fin de semana pasado sobre las provincias de Buenos Aires y de La Pampa dejaron pérdidas por alrededor de u$s1.610 millones. Con más de 100 milímetros (mm) de agua, muchos campos destinados a la producción sojera y maicera verán reducidas el área de siembra de cara al 2018.

La ganadería tendrá un retroceso de 170.000 terneros que no nacerán el próximo año

Localidades como General Villegas o Pergamino, ambas reconocidas por su potencial en cuanto al rendimiento son sólo algunas de las zonas que dejaran de lado la agricultura producto de las fuertes lluvias que se acumulan desde meses atrás.

"Directamente no se va a sembrar ni soja ni maíz y eso será un golpe económico muy fuerte para el productor", vaticinó el presidente la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías De Velazco.

Desde el Ministerio de Agroindustria bonaerense que dirige Leonardo Sarquis, informaron que las precipitaciones "prácticamente se dieron en toda la provincia y con mayor intensidad en la zona centro, centro oeste y noreste".

En este punto resaltó el caso de Bolívar, que ya presentaba un porcentaje de afectación del 55% y que el fin de semana se agravó al recibir 140 mm.

De Velazco además resaltó "que las lluvias también afectaron el margen del Salado que es donde se ubica la ganadería, la cual en este momento del año tiene a las vacas pariendo".

Ya un informe del Carbap estimó pérdidas de preñez para el 2018 del 3,4%, éste equivaldría a unos 170.000 terneros menos.

Por lo pronto Sarquis en declaraciones radiales sostuvo que "la cuarta etapa del Plan Maestro demandará más de cuatro años de ejecución", con lo cual se entiende que seguirán las inundaciones.

El Ministerio de Agroindustria también dio a conocer su datos sobre las inundaciones, pero al 20 de agosto. Este muestra que en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Entre Ríos, hay 1,7 millones de hectáreas bajo el agua y 3,9 millones en condiciones de anegamiento.

La sumatoria de superficie inundada más anegada se ubica cercana al 20% en la zona de coberturas agrícolas y en un 80% en las ganaderas, concluyó el trabajo.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señalaron que en la región núcleo, el norte bonaerense registró las mayores descargas. Ramallo recibió 100 mm y Junín 90 mm. Más al noroeste, en Lincoln y General Pinto se registraron 93 mm.

"Bastaban con lluvias de 50 mm para recrudecer los problemas de excesos y volver a instalar el regreso generalizado de los anegamientos", afirmó el análisis que agrego que con solo lluvias de 50 mm, la posibilidad de sembrar el maíz en septiembre quedaba fuera en esta zona. Pero llovió prácticamente el doble y es muy difícil cuantificar los daños y contratiempos que habrá que enfrentar ahora.

"El pronóstico indica, que podrían volver las lluvias a esta zona de Buenos Aires -y aunque es muy condicional la situación- no se esperan nuevas descargas en la región núcleo", estimó la entidad rosarina.

En definitiva quedaran en su mayoría campos sin sembrar o en su defecto con daños por la acumulación de agua. El golpe no sólo será para el productor sino también para el pueblo que depende del agro para mover la economía que hasta el momento venia bien.
 

Se desbordó una laguna, hay rutas cortadas y un pueblo aislado

Las lluvias del fin de semana agravaron ayer la situación en La Pampa, ya que se desbordó la laguna Chadilauquen, lo cual impide el paso desde la zona en las rutas 35 y 188, mientras es imposible llegar al pueblo Rancul. Permanecen cortados los desvíos de las rutas 35, a la altura de Winifreda, y 188, en Rancul, por inundaciones que afectan los campos de la región. 

Según indicó Defensa Civil, se desbordó la laguna Chadilauquen, 
al sur de Embajador Martini, debido a los 55 milímetros que cayeron en estas horas más los 60 milímetros que recibió Ingeniero Luiggi. 

El pueblo de Rancul, cabecera de establecimientos rurales, permanece aislado tras los 40 milímetros que cayeron en la zona, dado que las autoridades comunales y la policía local cerraron los caminos de tierra para llegar hasta el pueblo o seguir por la 188.