Obras para leer

Por Revista Veintitres

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Arte

La fortaleza del arte en Argentina que se evidenció el último tiempo, no sólo puede medirse en cantidad de exposiciones, salas y aparición de nuevos artistas, sino también en el crecimiento de un ala complementaria, como son los libros temáticos para reflejar la obra de los autores. Tal es el caso del libro que reúne el trabajo de Silvio Fischbein y del de Nora Iniesta, Buenos Aires en blanco y celeste. En el primer caso, se trata de un volumen que reúne la producción del artista y cineasta Fischbein, donde queda reflejada su inclinación por fusionar lo lúdico y lo irónico, donde conviven objetos derivados de la producción industrial en serie para mostrar contextos urbanos y consumistas.


Cartografías insólitas estructuradas en planos de color, sobre las que se aplican objetos que organiza de un modo predeterminado y que apelan al efecto acumulativo propio de las sociedades de masas. Muebles que, contradiciendo su función específica, exhiben su inutilidad para representar ahora un mundo de pesadilla”, se señala como síntesis de la reunión de las obras plasmada en el libro. 


En tanto Buenos Aires…, de Nora Iniesta, refleja la curiosa mirada de la artista, con su amor por la ciudad, su gente, su arquitectura y sus barrios, y lleva el propósito de acercar otras miradas posibles sobre la metrópoli. El prólogo del libro es de Ricardo Blanco. Y la publicación de Buenos Aires en blanco y celeste. Otra geografía ha sido posible gracias al apoyo de Mecenazgo Cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.  


Buenos Aires es la ciudad en la cual nací, y en la que decidí vivir y trabajar. Nada de lo que en ella acontece me es ajeno, su fisonomía y sus calles, su gente, su arquitectura son en mi deambular cotidiano, cual caja escenográfica, la que me cobija, la que me permite soñar, descubrir y descubrirla en sus múltiples facetas. A ello sumo mi selectiva mirada no premeditada, pero la que sí o sí me marca, me lleva o conduce a descubrirla en toda aquella cosa que lleva como característica los colores de la Patria. Un edificio, un banco, un graffiti, un cartel, una pared, una vidriera, un pequeño objeto, una línea en el piso”, señala Iniesta.


Agrega que “el objetivo de este libro es mostrar y demostrar, tal vez, otras miradas posibles sobre las urbes y ciudades, sean éstas grandes o pequeñas, y descubrir similitudes, diversidades, pero en definitiva, puntos en común, en cuanto a lo cromático, reconociendo coincidencias”