Un estado de canciones

Por Nicolás Russo

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Carlos Villalba anda con las ruinas romanas: ⭐⭐⭐⭐

Roma. Carlos Villalba y Orquesta Velázquez. Epsa, 2016

 

Un deseo inmenso que se siente de principio a fin, momentos que se viven como un sueño que se hace realidad conservando la fragilidad onírica que se evidencia en la vigilia. Eso puede ser Roma. También, maneras de andar con las ruinas, de ver la belleza en los escombros, en el paso del tiempo inscrito en lo cotidiano. Carlos Villalba aporta una decena de canciones para que los estupendos arreglos de Alan Plachta y la interpretación exquisita de la Orquesta Velázquez hagan un disco fuera de serie. Con pulsos tranquilos, con todo el tiempo del mundo dedicado a cada palabra, a cada armonización, a cada dinámica sutil, el resultado de la escucha total es un estado más que un clima o un corpus de canciones. Y ese estado en el que nos sumerge Roma habla de cómo cada oyente atraviesa esas imágenes y esos sonidos: las mañanas, el agua, las palabras, el silencio, la noche. Junto a Villalba, operan el milagro Alan Plachta e Ismael Grossman en guitarras, Ignacio Varchausky en contrabajo, Mario Gusso en percusión, Diego Schissi en piano, Martín Pantyrer en clarinete bajo, Richard Nant en fliscorno y Nico Rallis y Melina Moguilevsky en voces.