Haciendo uso de una retórica antichina, el nuevo concepto estratégico de la OTAN puso al descubierto las intenciones de EE. UU., el líder de facto de la alianza militar, de incitar a la confrontación de bloques demonizando a otros países y explotar la organización para mantener su hegemonía en todo el mundo.

Los líderes de la OTAN aprobaron este miércoles el Concepto Estratégico 2022, un plan que define los principales imperativos y retos para la próxima década. Establece la posición común de la alianza sobre los desafíos emergentes, considerando a Rusia la "amenaza más significativa y directa" contra la seguridad de la OTAN, y acusando a China, por primera vez, de plantear "desafíos sistémicos".

La OTAN, una reliquia de la Guerra Fría que debería haberse disuelto hace mucho tiempo, ha terminado siendo una herramienta útil de Estados Unidos para contener a otros países, en particular, China y Rusia. El nuevo documento, que cubre las prioridades y objetivos de la alianza para los próximos 10 años, es evidente que en realidad fue diseñado para guiar a la OTAN sobre cómo servir al mantenimiento de la hegemonía estadounidense en el futuro.

Estas intenciones egoístas merecen que tanto Europa como la región de Asia-Pacífico mantengan un nivel de máxima alerta. A través del documento actualizado de la OTAN, Estados Unidos ha tratado de alcanzar tres objetivos estratégicos: fomentar la confrontación entre Europa y Rusia para desgastar de manera constante a esta última, presionar a Europa para que refuerce su capacidad defensiva y utilizar recursos europeos con el objetivo de aliviar la carga estadounidense en la defensa en Europa; además de forzar la unión de los aliados de EE. UU. para contener a China.

Esto pone de manifiesto la consolidación de una mentalidad de Guerra Fría en Estados Unidos, siendo Asia y Europa cartas geopolíticas del país, por lo que solo saboteando las relaciones entre ambos continentes puede mantener su hegemonía como única superpotencia del mundo.

Lamentablemente, aunque la OTAN ha afirmado en repetidas ocasiones que su posición como alianza regional no ha cambiado, la realidad es que ha hecho todo lo contrario. En Asia-Pacífico, la alianza se ha unido a Estados Unidos para implementar su estrategia de división en esta región y una agenda antichina con el objetivo de favorecer el dominio occidental de la zona.

En los últimos años, algunos miembros de la OTAN también han trabajado con Estados Unidos en el envío de aviones y buques de guerra a las aguas adyacentes de China para realizar operaciones militares, en un intento de azuzar la tensión y provocar conflictos.

Sin embargo, las intenciones maliciosas de Estados Unidos, junto con las declaraciones y acciones equivocadas de la OTAN, han despertado la conciencia de las personas en todo el mundo para permanecer vigilantes, oponiéndose públicamente a la expansión de la OTAN, dirigida por Estados Unidos, hasta la región Asia-Pacífico; además de pedir un fortalecimiento de la cooperación con China.

El exsecretario general de la OTAN Javier Solana reconoció que la expansión de la OTAN, en busca de una presencia más fuerte en Asia, hará más difícil para los miembros de esta organización interactuar con otros países que no perciben a China o Rusia como enemigos ni rivales, que rechazan tomar partido entre China, Rusia y Occidente.

Solana advirtió que una " OTAN global", u " OTAN plus", podría dividir al mundo en bloques enfrentados.

Antes de que el nuevo concepto estratégico fuera publicado, los miembros de la OTAN negociaron cuidadosamente "el lenguaje que describe los problemas de seguridad que China presenta para el área euroatlántica, evitando emplear una retórica considerada por algunos aliados como demasiado inflamable", según publicó este martes el medio de comunicación estadounidense Politico.

"No tenemos frontera con China, por lo que se trata de un contexto completamente distinto", según declaraciones textuales del ministro de Relaciones Exteriores portugués, Joao Gomes Cravinho.

La historia ha demostrado que solamente una cooperación mutuamente beneficiosa, en lugar de jugar a la política de bloques, puede atraer a los países de la región. Por tanto, las intenciones geopolíticas egoístas de Washington, junto a los intentos mezquinos de sembrar divisiones en todo el mundo, están condenadas al fracaso.

China es siempre un constructor de la paz mundial, un contribuidor al desarrollo global y un guardián del orden internacional. China no genera problemas, pero no tiene miedo cuando otros lo hacen. China responderá firme y enérgicamente ante cualquier actuación que quebrante los intereses de China.

Fuente Xinhua