La postura de Turquía en el tema de la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN se debe a la intención de Ankara de fortalecer sus posiciones en la alianza, opinó en declaraciones a Sputnik el jefe del departamento de la seguridad europea del Instituto de Europa de la Academia Rusa de las Ciencias, Dmitri Danílov.

El lunes el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró que Ankara no puede decir "sí" al ingreso de Suecia y Finlandia en la OTAN, debido a que estos países, según él, apoyan al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, proscrito como terrorista en Turquía)​​​.

" Turquía aprovecha todas las oportunidades para fortalecer sus posiciones políticas dentro de la OTAN. En este aspecto la postura respecto a la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN no es una excepción", afirma el experto.

Según Danílov, los dos países escandinavos, sobre todo Suecia, no podrán cumplir con los requisitos de Erdogan relativos al asunto kurdo, ya que esto equivaldría a "confesar una pérdida total de su independencia, soberanía y ceder ante todos los principios y normas democráticas que ahora están representadas como el requisito primordial para ser miembro de la OTAN".

Por lo tanto, es poco probable que Helsinki y Estocolmo cumplan con las exigencias de Ankara, comenta Danílov.

Sin embargo, el especialista cree que Turquía no va a bloquear la adhesión de los dos países escandinavos a la Alianza.

"Se trata de un argumento serio para Erdogan para regatear dentro de la OTAN. En realidad, el objeto de regateo será la ratificación (de Finlandia y Suecia como miembros de la Alianza Atlántica) por parte del Parlamento turco. Este período puede demorarse por un plazo bastante largo", dijo.

Al mismo tiempo el experto no excluye la posibilidad de que Ankara ratifique la adhesión de solamente uno de los países a la Alianza, lo que cambiaría la situación, ya que "por muchas razones se cree que estos dos países deben unirse al bloque juntos".

Según Danílov, la postura de Ankara causa perturbaciones dentro de la Alianza en vistas de la cumbre que tendrá lugar en Madrid en junio, en la que debe estar aprobado su concepto estratégico.

"En esta situación Turquía hará todo lo posible para promover sus intereses", destacó.

El experto opina que el principal motivo de negociaciones sobre Finlandia y Suecia es un intento de Erdogan de "reducir la presión sobre él mismo y sobre la política turca con todos los medios posibles".

Otras razones son la intención de Turquía de fortalecer sus posiciones en torno a las reservas del gas en el Mediterráneo y otros intereses del país en el Mediterráneo sur y Medio Oriente.

"No se trata exactamente de la situación relativa a la OTAN como organización, los intereses más amplios están sobre la mesa, y Erdogan está dispuesto a luchar por ellos", concluyó Danílov.

El pasado domingo, Finlandia y Suecia anunciaron su decisión de solicitar oficialmente la adhesión a la OTAN.

La operación militar lanzada por Rusia en Ucrania el pasado 24 de febrero forzó a Estocolmo y Helsinki a replantearse su tradicional política de neutralidad e inclinó la opinión pública a favor del ingreso en la Alianza Atlántica.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores ruso advirtió en reiteradas ocasiones que el ingreso de esos países nórdicos en la OTAN implicaría consecuencias tanto para sus relaciones bilaterales con Rusia como para el conjunto de la arquitectura de seguridad europea.

El presidente ruso, Vladímir Putin, el lunes aseveró que Moscú no tiene "problemas con estos países" y la expansión de la OTAN a Finlandia y Suecia "no crea una amenaza directa para Rusia". A la vez subrayó que la posible expansión de la infraestructura militar del bloque bélico a este territorio podría provocar una "respuesta" de Rusia.

Fuente: Sputnik