La economía mundial sigue recuperándose de la pandemia de 2020 y se enfrenta a un panorama incierto- mientras, a nivel mundial, aumenta la desigualdad social. Un contexto mundial muy incierto y divergente requiere centrarse en las inversiones de mayor rendimiento para el futuro. Un nuevo estudio del World Economic Forum (WEF) y Accenture muestra que la respuesta está en los empleos sociales, los cuales crean resiliencia e impulsan la movilidad social.

Los profesionales de la educación, la sanidad y la asistencia - los llamados empleos del sector social- representan ya una gran proporción de la de la fuerza laboral actual (cerca del 23% en las economías avanzadas). Sin embargo, existe una escasez actual de trabajadores necesarios, y se vislumbra una brecha cada vez mayor.

 

Salud, educación y asistencia

Algunas estimaciones sugieren que el déficit mundial de personal sanitario a nivel mundial podría alcanzar los 14,5 millones de trabajadores para el año 2030.  Paralelamente, será necesario contratar 69 millones de profesores adicionales en los próximos años para alcanzar los objetivos mundiales en materia de educación.  Por último, en 2021, 40% de los niños, es decir, casi 350 millones por debajo de la edad escolar, no tenía acceso adecuado a los servicios de atención infantil.

Los empleos sociales de hoy son diferentes de cómo serán mañana. Aumentados con tecnología y la mejora de las cualificaciones, tienen el potencial de elevar el nivel de vida tanto para los trabajadores como para los que reciben los servicios de los empleos sociales.

En conjunto, los empleos sociales representan más de 76 millones de puestos de trabajo en las economías avanzadas. En las economías emergentes, la educación (4,2%) ya representa la quinta parte de la fuerza laboral, mientras que el resto de los empleos sociales está fuera de los 10 primeros: cuidado personal y bienestar (1,5%); cuidado y trabajo social (1,5%); y servicios, atención y trabajo social (0,1%). En conjunto, todos los empleos sociales suponen 105 millones de puestos de trabajo en las economías emergentes.

Aumentar las inversiones para proporcionar un acceso universal a guarderías de calidad

 

Matías Arturo, director ejecutivo de Accenture, explicó que “a medida que las economías se recuperan, la inversión en capital humano y tecnología en los empleos sociales, tanto en los países desarrollados como en los que están en vías de desarrollo tienen el potencial de transformar los resultados en materia de salud, bienestar y movilidad social, así como para crear puestos de trabajo y el crecimiento económico”.

El informe identifica tres áreas de inversión centrada en las transformaciones sociales que pueden impulsar aún más la creación de empleo y el crecimiento económico.

Mejora de la educación

 Hay una necesidad crucial de aumentar las inversiones para el futuro de nuestros sistemas educativos. Cuanto mayor sea la proporción de alumnos por profesor, más carga de trabajo para los profesores, lo que puede reducir la calidad de la educación.

Se ha demostrado que la mejora de la proporción de alumnos por profesor beneficia a los alumnos desfavorecidos, especialmente en los cursos inferiores.

Cada una de estas funciones debe complementarse con otras de liderazgo educativo, especialistas y de apoyo a la educación, proporcionando oportunidades adicionales de creación de empleo en el sector.

 

. La sanidad es uno de los sectores de mayor empleo en la actualidad, pero 83 países aún no alcanzan el umbral básico de personal sanitario

Mejora de la asistencia sanitaria

Como resultado de la pandemia mundial, se ha observado lo cruciales que son los sistemas sanitarios eficientes para mejorar la resiliencia de nuestras economías y sociedades.

Según estimaciones recientes, el déficit de financiación de la sanidad mundial se acercará a los 176.000 millones de dólares en 2030.

Aunque la sanidad es uno de los sectores de mayor empleo en la actualidad, 83 países aún no alcanzan el umbral básico de personal sanitario (23 profesionales cualificados por 10.000). Sin embargo, también es necesario gastar mejor, una necesidad crucial de "aumentar y reorientar" el gasto existente hacia el objetivo de la salud para todos.

Atención infantil para todos

Aumentar las inversiones para proporcionar un acceso universal a guarderías de calidad y asequibles puede actuar como un poderoso igualador de oportunidades tanto para los niños de entornos desfavorecidos como para las mujeres que asumen una parte desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado.

El cuidado infantil no parental también se ha correlacionado positivamente con el desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños desfavorecidos, y puede reducir la brecha entre los niños privilegiados y los no privilegiados.