La situación de la empresa Vicentin, que tomó créditos millonarios durante el gobierno de Mauricio Macri y poco antes de que finalizara el mandato de Cambiemos se declaró en cesación de pagos, volvió al centro de la escena política.

La situación de la cerealera había sido un punto de conflicto entre el oficialismo y la oposición cuando el presidente Alberto Fernández anunció que estaba estudiando la opción de estatizar la compañía con un procedimiento de ley ante los incumplimientos y la presunción de irregularidades patrimoniales.

Las movilizaciones políticas y sociales contra esa idea, desalentaron la opción, a pesar de que había un lapidario informe de uno de los directores del Banco Nación - principal acreedor de Vicentin- explicando maniobras de presunta fuga y otorgamiento irregular de préstamos.

Este domingo, Fernández volvió a abodar el tema, ya no con la opción de estatización sino que abrió la posibilidad de una vía de cram down, a través del Banco Nació.

Qué es cram down

El cramdown es un mecanismo de última instancia a una quiebra que permite que acreedores u otro actor externo pueda formular una propuesta para tomar el control. Hace unos meses, acreedores granarios de Vicentin habían impulsado esa opción pero no tuvo éxito.

La ley argentina contempla a las empresas constituidas en sociedades de responsabilidad limitada, sociedades por acciones, sociedades cooperativas, y aquellas sociedades en que el Estado nacional, provincial o municipal sea parte.

Para estos casos, si en el plazo previsto para llegar a un acuerdo, el mismo no se concreta, se habilita una alternativa a la declaración de la quiebra: la modalidad de cram down.

Este sistema estipula la oferta a acreedores y terceros interesados en la adquisición de las acciones o cuotas representativas del capital social de la empresa concursada, a efectos de formular una propuesta de acuerdo preventivo. Es decir, esta alternativa implica el cambio de manos en la administración de la unidad productiva involucrada y el interesado en adquirir la empresa también debe hacerse cargo de llegar a un acuerdo con los acreedores y así cumplir con las obligaciones. .

Si apareciera algún interesado, el juez dispone las medidas que deriven en la formalización de esta situación, fijando los plazos para su ejecución.

Este mecanismo está previsto en  el artículo 48 de la Ley 24.522  de Concursos y Quiebras y se funda en el Principio de Continuidad de la Empresa que sustenta todo el ordenamiento concursal. De este modo se trata de evitar -como mencionamos más arriba- la quiebra mediante la aparición de un "tercero" que, interesado en "adquirir" la misma, esté dispuesto a salvarla.