School of Rock un musical para grandes y chicos

Basado en la pélicula. Un gran puesta que divierte y emociona. Puede verse hasta el 28 de juilo en el Gran Rex. 

mripetta

Hay momentos para reirse y mucho, otros para emocionarse hasta las lágrimas, otros para bailar y también para reflexionar sobre los sueños, los valores, la importancia de ser escuchado.  Una alegría compartida donde escenario y público de alguna manera se hacen uno solo. 

School of Rock, el musical basado en la película de 2003, está en el Teatro Gran Rex,  convierte  dos horas y media en magia, en una experencia que moviliza, emociona para disfrutar en familia.

Una gran puesta de luces y grandes escenografías móviles van desde la escuela a la casa del protagonista, del aula al patio, y asi un ambiente se  va conviertiendo en otro al ritmo una banda de siete músicos que toca en vivo.

Un gran elenco encabezado por Agustín “Soy Rada” Aristarán en el rol de Dewey Finn; Ángela Leiva como Rosalie Mullins, la directora del colegio; Sofía Pachano como Patty Di Marco y Santiago Otero Ramos interpretando a Ned Schneebly, Germán Tripel tiene el rol de Theo, amigo y compañero de banda de Dewey. 

39 chicos y chicas forman tres elencos rotativos de 13 integrantes cada uno. Y una docena de artistas que hacen distintos persionajes que van desde los papás a los profesores del estricto colegio. 

Con dirección general de Ariel Del Mastro y una megaproducción integrada por NMP Producciones, Ozono Producciones, Carlos y Tomás Rottemberg, y Preludio Producciones. 

 Soy Rada está casi todo el tiempo en el escenario, en muchas de las escenas acompañado por un grupo  de chicos  que canta, baila, toca instrumentos y son cómplices con su "extraño" profesor. 

Es  la historia de un músico al que  no le va bien y toma la identidad de un maestro sustituto y queda a cargo de un grupo de alumnos en una escuela de elite, prestigiosa y estricta.

El profesor Dewey  entra al Colegio Horace Green, tal vez sin pretenderlo. para cambiar las reglas de una educación rígida y genera que los niños se atrevan a soñar. Terminan armando una banda de rock para competir por un premio, que  no será lo importante.

Pero esos chicos también cambian la vida de ese músico, y él la de la rígida directora.  Y también cambiará la mirada de los padres sobre esos hijos tan exigidos en cumplir sueños que no son suyos.

 

Y todo acompañado de la fuerza de la música. Lo único  malo es que tiene fecha de fin, el 28 de julio es la última función. 

 

Teatro Gran Rex, localidaes en venta desde 15 mil pesos.

 

 

 

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