Sin demasiado público, el terror se quedó con el primer puesto en la taquilla

La secuela de Halloween no llegó a 100.000 espectadores

Estamos en temporada baja aunque, de todos modos y según explica el sitio especializado Ultracine, hubo un 19% más de público que la semana pasada en los cines. Aunque el número (un poco por encima de los 340.000 espectadores) es flojo para el parque nacional. Son estos meses, aquellos en los que los distribuidores tiran a matar películas que no saben cómo instalar, justo en ese período en el que los exhibidores no tienen tanques ocupando de manera oligopólica las pantallas de nuestro país. En ese contexto, no es un mal número. La película ganadora fue Halloween, remake del clásico de 1978 dirigido por John Carpenter que repitió en nuestro país el éxito que tuvo en el fin de semana de estreno estadounidense. Eso sí: no llegó a superar la cota de los 100.000 espectadores, lo que muestra lo baja que está la taquilla. Venom, después de tres semanas primera, quedó en el segundo puesto, pero sus más de 650.000 espectadores constituyen mucho más de lo que se esperaba para una película que dista de tener buenas críticas.

También es una buena noticia que El Potro-Lo mejor del amor, siga sumando público y haya superado el medio millón de entradas vendidas. Aunque solo una película -El Ángel- superase el millón, no ha sido un mal año para el cine argentino, y de hecho hay otros dos títulos en el (magro, es cierto) top ten de esta semana: la comedia romántica Solo el amor (8° puesto) y el drama de suspenso Rojo (9°). Hubo otros estrenos, pero en general en un circuito más restringido y con buen promedio de sala aunque no aparezcan en la lista.

En todo caso, queda bastante claro que, cuando no hay un tanque, el negocio cinematográfico en la Argentina tiene problemas para llevar público a la sala. Podemos decir que eso es un poco reflejo de lo que sucede en el resto del mundo; lo que nos permite pensar -más bien corroborar- que nuestro mercado sigue dependiendo de las formas en que el negocio se maneja de manera global, mientras que hay otros mercados con su propia dinámica (algunos europeos como España, Francia o Alemania, que tienen además del blockbuster que arrastra público, una notable y sostenida audiencia para los productos locales tanto masivos como de arte y ensayo, algo bastante difícil de ver en la Argentina).

En otro orden, de los diez estrenos del pasado jueves, cuatro (los tres mencionados y la película de aventuras familiar Alfa) entraron al top ten, mientras que el resto ocupó lugares bastante alejados del pelotón de privilegio. La razón no es solamente que muchas tuvieran pocas salas, sino simplemente que tienen poca difusión y se agolpan, un poco anulándose unas con otras, por la necesidad de las distribuidoras de poner en las salas aquellas películas que deben estrenar por compromiso y que, finalmente, pasan totalmente inadvertidas. En realidad la plaza nacional no resiste, tal cual se ve hoy, diez o a veces más estrenos un jueves. Hay, primero, que recrear o crear directamente un público que ya no parece tan interesado en aquello que no implique un gran espectáculo para todas las edades.

Puede decirse, entonces, que Halloween es una excepción, pero no: es -aunque muy bueno- cine de franquicia, y el terror es el único género que parece estar blindado a estos avatares.

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