El plan B de May es volver a negociar con la Unión Europea
El Parlamento votará la propuesta en siete días
La primera ministra Theresa May propuso ayer al parlamento británico un nuevo plan sobre el Brexit consistente en modificar el punto más conflictivo (la posible frontera en Irlanda del Norte) y volver a negociar con Bruselas.
Este plan deberá ser votado en el parlamento el próximo 29 de enero.
El denominado "backstop", un mecanismo destinado a evitar la reinstauración de una frontera entre Irlanda -país miembro de la UE- y la provincia británica de Irlanda del Norte, fue el principal responsable del fracaso del plan negociado por May ante el parlamento el pasado martes.
Menos de una semana después, la dirigente conservadora volvió ante los diputados con una "nueva propuesta" basada en dar más voz al parlamento en las próximas negociaciones, garantizar la protección de los trabajadores tras el Brexit y encontrar una solución a la cuestión irlandesa aceptable por la mayoría.
"Esta semana seguiré hablando con mis colegas (à) para considerar cómo podríamos cumplir nuestras obligaciones con los ciudadanos de Irlanda del Norte e Irlanda de una forma que pueda obtener el mayor apoyo posible en la cámara. Y luego volveré a llevar las conclusiones de estos debates a la UE", anunció ante el parlamento.
La Cámara de los Comunes había rechazado el martes por una aplastante mayoría el acuerdo que May negoció durante año y medio con Bruselas: 432 votaron en contra -incluidos 118 rebeldes conservadores- y solo 202 a favor.
Los diputados podrán presentar sus contrapropuestas en forma de enmiendas y al menos dos grupos preparan ya estrategias para dar al parlamento el poder de decidir los próximos pasos.
En tanto, primera ministro se negó a hacer otro plebiscito sobre el tema. "Tengo miedo de que un segundo referendo sentaría un difícil precedente, que podría tener implicaciones significativas sobre cómo manejamos los plebiscitos en este país", sostuvo May.