Evo Morales denuncia prohibición de reelección y acusa de conspiración al gobierno en Bolivia
Evo Morales critica fallo que lo proscribe y acusa al gobierno de conspirar contra su candidatura en Bolivia. Denuncia "mafia" que beneficia el narcotráfico.
Evo Morales, expresidente boliviano, volvió a expresar su descontento con el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que lo inhabilitó para postularse como candidato en las futuras elecciones presidenciales de 2025. Morales argumentó que "nunca hubo prohibición a la reelección discontinua". Morales destacó que la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la que basó el fallo en Bolivia solo se aplica a los presidentes en ejercicio. Además, mencionó el caso del expresidente brasileño Lula da Silva, quien fue reelegido de manera discontinua. "Existe jurisprudencia", afirmó Morales, quien ya ejerció la presidencia durante tres periodos consecutivos.
El fallo del TCP impide a Morales liderar la boleta presidencial en las próximas elecciones de 2025, una candidatura que es respaldada por un sector del partido gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS). Morales denunció a través de su cuenta de Twitter que "dos magistrados autoprorrogados prevaricaron el 29 de diciembre para introducir de contrabando en la parte considerativa de la sentencia temas de la reelección que no corresponden a la resolución". A pesar de esto, el exmandatario considera que estos intentos de detención e inhabilitación fortalecen al MAS-IPSP.
En medio de sus críticas al Gobierno actual y al presidente Luis Arce, también del MAS, Morales afirmó que Bolivia está siendo gobernada por una mafia que permite la salida de toneladas de droga hacia el exterior, a pesar de los operativos policiales que se realizan en el Trópico de Cochabamba. Comparó a Arce con el expresidente ecuatoriano Lenin Moreno, quien se distanció de su predecesor después de asumir el cargo.
Es importante destacar que el fallo emitido esta semana por el tribunal boliviano anula otro dictamen del mismo tribunal en 2017, en el cual se autorizó a Morales a postularse nuevamente. En aquel momento, se argumentó que era un "derecho humano". Sin embargo, esta decisión generó controversia, ya que la Constitución boliviana establece un límite de dos periodos consecutivos para gobernar el país. En 2016, los bolivianos también rechazaron en un referendo modificar la Carta Magna para habilitar una nueva postulación de Morales. Finalmente, el expresidente se presentó en 2019 para un cuarto mandato, pero renunció ese mismo año en medio de protestas sociales y acusaciones de fraude electoral. Jeanine Áñez asumió la presidencia tras su renuncia y actualmente enfrenta juicios relacionados con acusaciones de golpe de Estado.