La ONU sigue situación en Birmania tras rendición de soldados del ejército ante guerrillas
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) sigue de cerca la situación en Birmania, donde cientos de militares del ejército decidieron rendirse ante los guerrilleros, declaró su portavoz, Jeremy Lawrence.
"Nuestra oficina está siguiendo de cerca los acontecimientos en Birmania, donde los grupos armados antimilitares y sus aliados lograron grandes avances y, según los informes, varios cientos de soldados han decidido deponer las armas", dijo Lawrence en una rueda de prensa en Ginebra.
El vocero destacó que es completamente inaceptable la violencia contra estos soldados porque individualmente no tienen responsabilidad por los crímenes y las violaciones de los derechos humanos cometidos por la totalidad del ejército.
"Se informa que hasta el momento, murieron durante los combates alrededor de 70 civiles (...) y más de 90 resultaron heridos y, desde el 27 de octubre, más de 200.000 personas se convirtieron en desplazados internos", añadió Lawrence.
De 1949 a mediados de 1990 las unidades armadas de grandes minorías nacionales libraban una guerra civil contra el ejército birmano.
El 1 de febrero de 2021, pocas horas antes de constituirse el nuevo Parlamento de Birmania, los militares dieron un golpe de Estado, decretaron el estado de emergencia y detuvieron a numerosos líderes políticos, entre ellos el presidente Win Myint y la gobernante de facto Aung San Suu Kyi.
La asonada generó un amplio repudio internacional y una oleada de protestas en Birmania, con miles de personas desafiando la represión y protagonizando protestas callejeras y acciones de desobediencia civil para reivindicar la restauración del Gobierno civil y la liberación de los presos políticos.
Según observadores regionales, la escalada de los conflictos armados entre el Ejército birmano y los insurgentes étnicos en 2021 y 2022, tras llegar al poder los militares, indica una posible reanudación de la guerra civil en el país.
Fuente: Sputnik