Rusia insiste en que Londres convoque reunión del CS, que preside, sobre Bucha
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
Londres desacreditará su presidencia en el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU si se niega a convocar una reunión especial sobre la provocación organizada por los radicales ucranianos en Bucha, escribió este lunes en Telegram el embajador adjunto de Rusia ante Naciones Unidas, Dmitri Polianski.
La Federación de Rusia solicitó celebrar esa reunión este lunes, pero Londres, que preside en abril el Consejo de Seguridad de la ONU, no dio su autorización.
"Londres corre el riesgo de desacreditar su presidencia desde su inicio mismo. Esperamos que la clara obligación de respetar las tradiciones del CS se imponga sobre unos cálculos tácticos poco honestos", señaló Polianski, agregando que tal conducta no concuerda con el estatus de miembro del Consejo de Seguridad, y menos aún con el de un miembro permanente.
"Rusia, al presidir el Consejo (de Seguridad) en febrero pasado, pese a todas las provocaciones y tensión, no se opuso a la convocatoria de ninguna reunión sobre Ucrania", agregó.
El diplomático recordó que Rusia presentó la solicitud con 24 horas de antelación, en plena correspondencia con el procedimiento vigente en el CS, para que la reunión se celebrara a las 15.00 (19.00 GMT) el 4 de abril, e insistirá en que eso se haga.
"Entendemos que nuestros colegas británicos ven su tarea principal en diluir, bajo pretextos inventados, lo que pensamos denunciar nosotros en otra reunión sobre Ucrania, de temática más amplia, planeada para el martes", escribió Polianski.
Londres no quiere que la provocación organizada en Bucha se debata aparte, porque con eso se dañará la reputación de los países occidentales, que ya acusaron a Rusia de haber cometido el asesinato de civiles en esa ciudad. "Pero el mundo debe saber la verdad. Insistiremos en que la reunión se celebre el lunes, como lo hemos pedido", subrayó el diplomático.
El pasado fin de semana las autoridades ucranianas y los medios de comunicación internacionales difundieron numerosas imágenes, en las que aparecen cadáveres de civiles en las calles de Bucha, localidad que estuvo bajo el control de las tropas rusas hasta el 30 de marzo pasado.
Muchos usuarios de Internet dudaron de lo verídico de las acusaciones que Kiev dirigió a Moscú, señalaban que no se veía sangre cerca de los cuerpos, que algunos de los "muertos" estaban moviendo los brazos, e incluso el espejo retrovisor registró que uno cambió de posición apenas el auto en que iba el camarógrafo pasó adelante.
El Ministerio de Defensa ruso calificó las fotos y vídeos publicados de "una nueva provocación", al asegurar que durante la estancia de los militares rusos en la ciudad "ningún civil local sufrió agresión alguna".
A la vez indicó que "los suburbios del sur de la localidad, incluidos los barrios residenciales, fueron bombardeados las 24 horas por militares ucranianos con artillería de gran calibre, tanques y sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple".
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró hoy que Rusia rechaza categóricamente cualesquiera afirmaciones de tener que ver con la muerte de civiles en Bucha y exige que los líderes mundiales no se apresuren a dirigir acusaciones gratuitas a Rusia y que presten oído a la argumentación de Moscú.
Fuente: Sputnik