Rusia y la ONU abogan por la navegación segura en el mar Rojo
La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad
Rusia y la ONU se pronunciaron a favor de la navegación segura en el estrecho de Bab el Mandeb, puerta de entrada al canal de Suez, según un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso al finalizar una reunión del viceministro Serguéi Vershinin con el enviado de la ONU para Yemen, Hans Grundberg.
"Se expresó el interés por la navegación segura y estable en el estrecho de Bab el Mandeb y en los mares del mundo en general", indicó la Cancillería.
Vershinin y Grundberg debatieron también las vías para disminuir la tensión en el mar Rojo y Oriente Medio y las medidas para propiciar una solución política en Yemen en el marco de los esfuerzos de la ONU.
Las partes destacaron "la importancia de las gestiones de la comunidad internacional para superar la grave crisis humanitaria que afecta a casi la mitad de la población yemení".
El viceministro ruso llamó al enviado de la ONU a "trabajar activamente con los bandos del conflicto yemení para conseguir un alto el fuego duradero y concordar una hoja de ruta para la paz que considere los intereses de todas las fuerzas políticas rectoras del país".
Tras el nuevo brote del conflicto palestino-israelí en octubre de 2023 que ha devastado la franja de Gaza, el movimiento rebelde de los hutíes yemeníes Ansar Alá amenazó con atacar a Israel y los barcos vinculados a este país que crucen el estrecho de Bab el Mandeb y el mar Rojo.
El miércoles, Grundberg se reunió con el viceministro de Exteriores ruso Mijaíl Bogdánov para abordar la crisis yemení.
Bogdánov comunicó al enviado de la ONU sobre los contactos de Rusia con las fuerzas políticas de Yemen y socios regionales para contribuir al retorno de la situación a la normalidad en ese país.
Yemen, sumergido desde hace nueve años en una guerra civil, vive actualmente una frágil tregua desde que el Gobierno y los hutíes no pudieron alcanzar en octubre de 2022 un acuerdo para extender un armisticio que había durado seis meses.
El movimiento rebelde Ansar Alá controla desde septiembre de 2014 la mayoría de las provincias del centro y norte de Yemen, incluida la capital Saná.
Las partes en conflicto debían sellar una hoja de ruta a principios de este año para el restablecimiento de la paz en el país, pero el proceso quedó en el aire en medio de los ataques de los hutíes a los barcos vinculados a Israel en el mar Rojo y los bombardeos aéreos de Estados Unidos y Gran Bretaña contra el territorio yemení.
Fuente: Sputnik