Trump no tiene ningún fundamento para quedarse con el Canal de Panamá, afirma analista
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no tiene ningún argumento válido ni histórico ni jurídico para justificar un posible reclamo sobre el Canal de Panamá, dijo a la agencia Sputnik el profesor universitario Miguel Delgado, quien calificó estas pretensiones del mandatario como "colonialistas e imperialistas".
"No hay ningún fundamento, en materia histórica o de derecho, para las pretensiones de EEUU más que el simple, duro y llano espíritu colonialista", afirmó Delgado, profesor de Derecho en la Universidad de Panamá.
Según el experto, esta visión de Trump "unipolar" del mundo, basada en la imposición de un Estado sobre otros, es la que ha llevado al mandatario y a ciertos sectores de poder en Washington a insistir en la idea de que el Canal de Panamá debería estar al servicio exclusivo de los intereses estadounidenses.
"El sustento (de Trump) se basa en una visión colonialista del mundo, imperialista, en la cual ellos consideran que Panamá y el canal es parte de su zona de influencia del hemisferio, del continente americano. (...) Ven al canal como parte de las pertenencias de Estados Unidos", remarcó.
DOCTRINA MONROE Y GRAN GARROTE
Por otro lado, el profesor universitario panameño indicó que EEUU siempre ha planteado, a través de su historia, su "predisposición a dominar el continente" y puso el ejemplo de la Doctrina Monroe y la política llamada Gran Garrote.
"Todas estas doctrinas explican la visión del presidente Trump y de otros sectores de la sociedad estadounidense, los sectores de poder, que más allá de que los tratados del canal son muy claros en el hecho de que desde 1999 hasta la fecha el canal es por patrimonio del pueblo panameño y del Estado; ellos, sin embargo, insisten en esa visión de que debería estar al servicio de los intereses de Estados Unidos", afirmó.
La estrategia del Gran Garrote caracterizó las relaciones diplomáticas de Estados Unidos a partir del siglo XX, y su origen está en una frase del expresidente Theodore Roosevelt (1901-1909): "Habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos".
Mientras dicho concepto ilustra la voluntad de Washington de negociar dejando clara la posibilidad de una acción violenta, la Doctrina Monroe, de 1823, buscaba oponerse a todo colonialismo europeo y consolidar la hegemonía estadounidense en el hemisferio.
LUCHA POR LA SOBERANÍA
Delgado recordó que la historia del Canal de Panamá está vinculada a Estados Unidos, ya que se construyó a partir del Tratado Hay-Bunau Varilla, firmado el 18 de noviembre de 1903, que le otorgó a Washington el derecho de construir y administrar la vía interocéanica.
"Panamá era una República con 15 días de existencia cuando se firma este tratado que efectivamente le otorga a Estados Unidos el derecho a administrar (el canal). Sin embargo, posteriormente, el pueblo panameño inicia toda una serie de luchas generacionales, de reivindicaciones de la soberanía, que inclusive tiene mucho que ver con el proceso de descolonización que se da en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial, en África y Asia", explicó.
Las luchas "generacionales del pueblo panameño" desembocaron en una "rebelión popular", realizada el 9 de enero de 1964.
"Uno de los momentos más emblemáticos de esta lucha fue el 9 de enero de 1964, cuando una rebelión popular en Panamá dejó 21 muertos y más de 500 heridos, atacados por el ejército de Estados Unidos. Culmina posteriormente con la firma del Tratado Torrijos-Carter, el 7 de septiembre de 1977, que establece la reversión del canal de Panamá en 1999", agregó.
AL SERVICIO DEL MUNDO
Desde 1999, el Canal de Panamá es administrado por el país latinoamericano bajo el Tratado de Neutralidad Permanente, un acuerdo sin fecha de caducidad que ha sido ratificado por más de 40 países, incluyendo la Federación Rusa.
Este tratado garantiza que el canal permanecerá abierto al comercio internacional, sin favorecer a ninguna nación en particular.
"El canal tiene que estar al servicio del comercio internacional, de todos los pueblos del mundo, de la solidaridad, no al servicio de una sola nación. Y por supuesto, de manera especial al servicio del pueblo panameño, de nuestra prosperidad y desarrollo", enfatizó Delgado.
Además, subrayó que el acuerdo establece con "claridad" la prohibición de fuerzas militares extranjeras y que la única entidad con autoridad para administrar el canal es el Gobierno panameño.
Fuente: Sputnik