Cristina cuestionó la decisión de la Justicia: "Me quieren presa o muerta"
Cristina Kirchner publicó una carta en la que criticó a la jueza Capuchetti y al fiscal Rívolo, luego de que este último pidiera que los imputados por el intento de asesinato sean enviados a juicio oral
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner reiteró este lunes que la "quieren presa o muerta", tras advertir que para ella "no hay ni habrá justicia, ni como acusada ni como víctima", al criticar la decisión del fiscal Carlos Rívolo de cerrar la investigación en torno a los tres acusados por el intento de asesinato en su contra y pedir que los envíen a juicio oral.
"Desde el primer día hasta hoy, las autoridades judiciales han puesto una traba tras otra para impedir que salga a la luz la verdad de lo ocurrido el 1 de septiembre de 2022", el día en que intentaron matarla.
"Como he dicho, para CFK no hay ni habrá justicia, ni como acusada ni como víctima. Me quieren presa o muerta", enfatizó a través de una carta titulada "A 40 años de Democracia. El Partido Judicial y la consagración de la impunidad".
La carta de Cristina KirchnerEn el escrito, la vicepresidenta definió el pedido de las autoridades judiciales como "un nuevo acto de impunidad", en el que "ni (María Eugenia) Capuchetti ni (Carlos) Rívolo quisieron investigar el intento de asesinato y ahora pretenden cerrar la investigación con una celeridad que nunca demostraron en ninguna causa".
Cristina Kirchner sostuvo además que "Rívolo menciona las pruebas producidas en relación con la línea Millman, pero no dedica ni una sola palabra a sopesar su importancia para la causa. Ni siquiera menciona la reciente declaración de Ivana Bohdziewicz, ex asesora de Millman, en la que contó cómo la llevaron a borrar su celular a las oficinas de Patricia Bullrich, en Av. De Mayo".
A 40 años de Democracia. El Partido Judicial y la consagración de la impunidad.https://t.co/HDXPdeW3z2
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) May 29, 2023En aquel testimonio, la ex asesora de Millman reveló que su celular había sido manipulado por un perito en las oficinas que atribuyó a la precandidata a presidenta de Juntos por el Cambio Patricia Bullrich.
"Curiosamente, este hecho es el único 'olvido' de Rívolo al repasar los testimonios brindados en la causa. Como es de público conocimiento, todas las pruebas producidas en relación con la participación de Millman han resultado incriminatorias", agregó.
La vicepresidenta enfatizó en que "toda la investigación se caracterizó por evitar conocer la verdad. Está plagada de testigos que borraron sus teléfonos, prueba que se destruyó sin investigar sus causas y motivaciones, y un intento evidente y desesperado por evitar hallar la posible participación de terceros, financistas e instigadores".
"Todo ello, sin perjuicio de que en otra investigación inexplicablemente separada a la del atentado, hay pagos injustificados de la familia Caputo y posible lavado de dinero en torno a personajes relacionados con el atentado, junto a innumerables indicios pendientes de investigación que muestran un vínculo entre agrupaciones pseudo políticas violentas y los perpetradores del ataque", agregó.
Los imputados y las pruebas perdidas
En otra línea, la vicepresidenta hizo alusión a la situación de los imputados, empezando por la de Nicolás Gabriel Carrizo, jefe de los "copitos", "quien tiene mensajes tales como 'ahora vamos a matar al jefe de la Cámpora' y hace constantes alusiones a un alto nivel de organización del atentado, Rívolo considera que su única intervención fue otorgar un arma que no se usó".
Sobre el contenido borrado del teléfono de Sabag Montiel, autor material del intento de magnicidio, Cristina Kirchner aseguró que Rívolo "no se expresa en lo más mínimo respecto del borrado del celular, cuyo contenido se perdió el día del intento de asesinato con una intervención, cuanto menos, negligente de la jueza".
Y continuó: "Esto se vincula con que Rívolo no se expresa respecto de las medidas de prueba pendientes de producción, que hacen inadmisible elevar la causa a juicio. Todo esto, entre otras decenas de pruebas que la querella que ejerzo detalló y requirió incesantemente, y particularmente al oponerme a la elevación a juicio. No se entiende cómo ni por qué Rívolo pretende clausurar una causa en pleno trámite, en la que, necesariamente, la responsabilidad de los autores materiales está atada a la de cualquier persona que haya colaborado desde 'atrás'".
Por último, Cristina Kirchner sostuvo: "Desde el primer día hasta hoy, las autoridades judiciales han puesto una traba tras otra para impedir que salga a la luz la verdad de lo ocurrido el 1 de septiembre de 2022. Como he dicho, para CFK no hay ni habrá justicia, ni como acusada ni como víctima. Me quieren presa o muerta".