El Gobierno celebra la dispersión opositora y apuesta a la doble oferta del peronismo
La relación entre Mauricio Macri y Sergio Massa no fue muy distinta en los tres años de gestión. Si bien en enero de 2016 lo posicionó como el líder del PJ cuando fue invitado a que lo acompañe el foro de Davos, ahora el Gobierno ve "más debilitado" al líder del Frente Renovador.
El apodo de "ventajita" que le puso el Presidente en medio de la pelea por las tarifas terminó con la paciencia que le había tenido la Casa Rosada al referente opositor. Ayer su bloque perdió cinco legisladores con el alejamiento de Felipe Solá y Facundo Moyano, entre otros, para formar un nuevo frente con el Movimiento Evita.
Puede sonar algo increíble que hace dos años Macri lo había elegido como principal dirigente de la oposición. Pero algo terminó por romperse. El jefe de gabinete, Marcos Peña, había confirmado el alejamiento al cuestionar la lealtad del ex legislador por "sus idas y vueltas", a quien dijo haberle "perdido la confianza". La ruptura del Frente Renovador "impacta más en Massa que en el Gobierno", analizaron ayer en Balcarce 50.
La idea de crear un nuevo bloque opositor a Cambiemos más cercano al kirchnerismo y a los movimientos sociales, deja al massismo en una posición debilitada de poder dentro del Congreso y con la pérdida de apoyos políticos de cara a las elecciones del año que viene. Sin embargo, hay un sector del Gobierno que ve positivo electoralmente la división de peronismo y la sumatoria de adhesiones a la ex presidenta, Cristina Kirchner. Los actos del 17 de Octubre y la discusión por el Presupuesto en el Parlamento fortalecieron a la oposición frente al macrismo, pero dividió aún más al PJ. "Si el peronismo va dividido tiene menos chances de ganar en las elecciones", observaron fuentes gubernamentales.
El Gobierno igualmente tiene otras prioridades por estas horas en relación al debate por la ley del Presupuesto. En alguna oficina de la Rosada ni le dieron importancia a la ruptura del Frente Renovador. "Era un grupo que igualmente no iba a acompañar el proyecto", analizaron.
Hace pocas semanas, el Gobierno había considerado volver a hablar con Massa en busca de un mayor consenso legislativo. Incluso se mencionó un posible llamado al tigrense. La semana pasado cambió todo desde el momento que el ex intendente planteó que el acuerdo con el FMI "debe volver a discutirlo con el próximo gobierno". "No guardan la responsabilidad que debería tener un dirigente político", le respondió Dujovne.