Ejercicio en invierno: 6 claves para mantenerte activo a pesar del frío
Mover el cuerpo durante los meses fríos mejora el ánimo, refuerza la salud y combate el bajón anímico típico de esta época. Te contamos cómo sostener la rutina sin caer en la pereza estacional.
Moverse durante los meses fríos no solo es fundamental para mantener la salud física, sino que también tiene un impacto positivo en el bienestar emocional, ayudando a contrarrestar el bajón anímico característico del invierno. A pesar de las bajas temperaturas, mantenerse activo es clave para evitar la "tristeza invernal", problema que afecta a muchas personas en Argentina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que los adultos deben realizar entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada por semana, aunque estas recomendaciones pueden variar según la edad y las condiciones individuales.
Steven Erickson, médico especialista en medicina deportiva en Arizona, argumenta que el frío no debería ser un impedimento para realizar actividades al aire libre. Siempre que las temperaturas no caigan por debajo de cero, actividades como esquí, snowboard o senderismo pueden practicarse con seguridad. Para ayudar a los argentinos a mantener una rutina activa durante el invierno, se presentan a continuación seis recomendaciones esenciales.
En primer lugar, es crucial vestirse en capas. Las múltiples capas de ropa permiten ajustar la vestimenta de acuerdo con la temperatura corporal. Erickson sugiere comenzar con una tela de poliéster que absorba la humedad, añadir una capa más pesada de lana o material sintético para aislar y retener el calor corporal, y finalizar con una capa impermeable y transpirable que resista el viento, la lluvia y la nieve.
La protección de las extremidades es igualmente importante. Cabeza, manos y pies son las zonas más susceptibles al frío. Por lo tanto, el uso de gorros, guantes y calzado adecuado es indispensable para evitar daños en la piel y asegurar el confort durante la actividad física.
A pesar de que muchos asocian el uso de protector solar exclusivamente con el verano, su aplicación durante el invierno también es necesaria. Se recomienda utilizar un protector solar de al menos FPS 30, ya que los efectos dañinos de la radiación ultravioleta persisten en esta época del año.
Además, la hidratación sigue siendo fundamental en invierno, a pesar de que la sensación de sed suele disminuir. El cuerpo requiere líquidos para regular la temperatura y funcionar adecuadamente, por lo que es vital mantener una adecuada ingesta de agua, incluso cuando las temperaturas son más bajas y la sudoración es menos intensa.
La elección del momento adecuado para ejercitarse también marca la diferencia. Es aconsejable consultar el pronóstico del tiempo antes de salir y planificar los entrenamientos durante las horas más cálidas y soleadas del día, generalmente alrededor del mediodía, cuando las condiciones son más favorables.
Por último, es esencial estar atento a los signos de congelación e hipotermia. La congelación, que afecta principalmente a la piel y los tejidos, puede manifestarse mediante palidez y entumecimiento. En contraste, la hipotermia, común en niños y adultos mayores, se caracteriza por temblores intensos, dificultad para hablar y descoordinación. Ante cualquier síntoma que sugiera un problema, es crucial entrar en calor y buscar asistencia médica.
Con estas recomendaciones, es posible enfrentar el invierno de manera proactiva. Mantenerse activo no solo favorece la salud física, sino que también mejora el estado de ánimo, convirtiendo la estación fría en una oportunidad para el bienestar.