El cambio de hora puede alterar a tu perro más de lo que pensás: esto dice la ciencia
Modificaciones en los hábitos diarios pueden generar estrés, desorientación y ansiedad en las mascotas. Expertos explican cómo influye esta variación en su equilibrio emocional.
El cambio de hora, una práctica habitual en muchos países y que también se aplicó en Argentina hasta 2009, puede tener efectos más profundos en nuestras mascotas de lo que se creía anteriormente. Un estudio reciente, publicado en la revista Plos One por investigadores de la Universidad de Toronto, comenzó a esclarecer cómo las modificaciones en los ciclos de luz y oscuridad afectan a los perros, particularmente en su equilibrio emocional y actividad diaria.
El trabajo titulado "The Impact Of Daylight Saving Time On Dog Activity" analizó la actividad matutina de 54 perros, distribuidos en dos grupos: perros de trineo y perros de compañía. Utilizando acelerómetros, los científicos registraron los movimientos de estos animales en la provincia de Ontario antes y después del cambio horario, prestando especial atención a su comportamiento tras el descanso nocturno.
Los hallazgos del estudio revelaron una disminución notable en la actividad de los perros de trineo durante los días posteriores al cambio de hora. Este grupo, cuyos cuidadores tienden a despertarse a la luz del amanecer, experimentó un desfase en su rutina ya que el amanecer ocurrió más temprano tras el ajuste horario. Sin embargo, estos animales mostraron una capacidad de adaptación sorprendente, logrando ajustarse a su nuevo horario en aproximadamente un día.
Por otro lado, los perros de compañía no evidenciaron cambios drásticos en sus hábitos matutinos. Aunque sus cuidadores comenzaron a implicarse más temprano en su rutina diaria, los perros mantuvieron sus patrones previos. No obstante, se observó que los ejemplares más viejos de este grupo tendieron a mostrar una menor actividad en la mañana siguiente al cambio de hora, lo que sugiere que estos animales podrían ser más sensibles a cambios bruscos en su rutina.
Estos resultados desafían la creencia común de que los perros, debido a su cercanía con los humanos, se adaptan fácilmente a cualquier modificación en su entorno. En cambio, este estudio indica que la estructura del día a día y la rutina estable de los perros influyen directamente en su capacidad para adaptarse a cambios horarios.
El fenómeno de la adaptación a los cambios horarios no es exclusivo de los perros. En humanos, la alteración del horario puede provocar trastornos del sueño, fatiga y un estado general de malestar. Existen investigaciones que vinculan los cambios de hora con un incremento en accidentes viales, así como en problemas de salud mental como insomnio y depresión.
Además, otras especies también muestran sensibilidad a estos cambios artificiales en los ciclos de luz y oscuridad. Por ejemplo, en el ganado lechero, se ha documentado que variaciones en los horarios de exposición a la luz afectan la producción de leche, demostrando una dependencia de la estabilidad lumínica para mantener una rutina fisiológica eficiente. Las aves migratorias, por su parte, dependen de estos ciclos para orientarse durante sus trayectorias migratorias, y los cambios artificiales en los patrones de iluminación pueden desorientarlas. Incluso pequeños mamíferos como los hámsteres han evidenciado alteraciones hormonales y reproductivas ante variaciones abruptas en dichos ciclos, lo que pone de manifiesto la importancia de los relojes biológicos en múltiples especies.
Con la creciente evidencia científica sobre este tema, se hace necesario que los dueños de mascotas en Argentina tomen en cuenta el impacto que un eventual cambio de hora podría tener en sus perros, cuidando de mantener una rutina que minimice el estrés y la desorientación en sus animales.