No buscaba fama, pero hizo historia: el granjero que encontró el meteorito más grande del mundo
Lo descubrió hace más de 100 años por pura casualidad, pero su historia se mantuvo oculta durante décadas. Te contamos todos los detalles.
El meteorito Hoba, conocido como el más grande del mundo, fue descubierto en 1920 en una granja de Namibia, un hallazgo que sorprendió a la comunidad científica y permanece como testimonio de los fenómenos del universo. El agricultor Jacobus Hermanus Brits, al notar una extraña roca negra rodeada de caliza blanca en su propiedad, se vio envuelto en un evento que cambiaría la historia de la astronomía.
Con un peso actual de 66 toneladas, y un estimado original de hasta 100 toneladas, el meteorito Hoba representa un valioso objeto de estudio debido a su composición de hierro y a su preservación en el lugar de su hallazgo, un hecho inusual para este tipo de cuerpos celestes. La NASA ha confirmado que Hoba nunca ha sido movido, lo que otorga a los investigadores una oportunidad única para estudiar las condiciones bajo las cuales llegó a la Tierra hace menos de 80 mil años.
The Hoba meteorite, discovered by a farmer in Namibia , stands as a remarkable natural wonder. Weighing around 60 tons, it holds the distinction of being the largest known meteorite on Earth. What makes the Hoba meteorite especially intriguing is that, despite its massive… pic.twitter.com/QTGVhyUEjf
— ArchaeoHistories (@histories_arch) February 27, 2025La comunicación en ese momento era precaria, lo que explica que la noticia del hallazgo no se difundiera ampliamente hasta 1929, cuando el astrónomo estadounidense Willem Luyten publicó un artículo que generó atención internacional. En un contexto marcado por la falta de difusión, el hallazgo de Brits pasó desapercibido durante casi una década, un reflejo de las dificultades que enfrentan muchos descubrimientos en regiones remotas.
El meteorito Hoba tiene dimensiones imponentes, alcanzando los 2,7 metros de ancho. Este asteroide terrestre no solo ha capturado la mirada de científicos y turistas en Namibia, sino que también plantea preguntas sobre los impactos meteoríticos en la Tierra y sus consecuencias globales. Si bien el Hoba es un objeto de admiración, la historia de meteoritos también abarca eventos cataclísmicos, como el impacto en Chicxulub, Yucatán, que se estima causó la extinción masiva de los dinosaurios hace 65 millones de años.
¿Cómo se formaron cráteres como el de Chicxulub? Lee el artículo de @DGDCUNAM y ve tras las huellas de la caída de grandes meteoritos en la Tierra > https://t.co/8UWP5ZMrCi#QuédateEnCasa pic.twitter.com/6Elz043fyZ
— UNAM (@UNAM_MX) May 29, 2020A pesar de su importancia, la historia del Hoba nos recuerda que muchos descubrimientos significativos pueden surgir de la pura casualidad, como en el caso de un agricultor que, sin buscar reconocimiento, se convirtió en el protagonista de un hallazgo de dimensiones cósmicas. En el contexto actual, donde la ciencia y la exploración permanecen vitales para entender nuestro planeta y el universo, la historia de Hoba inspira un renovado interés en la investigación de fenómenos astronómicos y su impacto sobre la Tierra, incluso en regiones tan distantes como la Argentina, que sigue maravillándose con el misterio y la grandeza del cosmos.