-¿Por qué el titulo?

- Está relacionado con los vínculos de sangre, es decir con los familiares y también con la pócimas de sangre para los tuberculosos que elaboraba Enriqueta Martí, más conocida como La Vampiresa del Poniente, en la Barcelona del 1900. Enriqueta Martí se dedicaba a secuestrar niños , hijos de prostitutas, entre cuatro y doce años y los obligaba a mendigar y a prostituirse. En una de las bacanales a las cuales asistía la aristocracia española, los funcionarios, empresarios y gente de posibles, muere una criatura. Es con sus untos, con los que prepara una pócima para tuberculosos y comienza de ese modo un excelente negocio. Lo que la sangre oculta está estrechamente vinculada a este personaje nefasto.

- ¿Qué escenarios elogió?

- En realidad la novela está dividida en tres partes. La primera es una especie de precuela y allí cuento los motivos por los que muere la madre de las hermanas Rojas. Se desarrolla en España y Cuba, en 1893 y allí voy narrando a través de Imanol, uno de los personajes, la guerra entre España y Cuba. La segunda y tercera parte se desarrolla en España, en 1915 y si bien España en neutral, la aristocracia tiene cierta predilección por el Kaiser. La novela transcurre en San Sebastián, conocida como La Perla de España, donde los reyes tienen su residencia de verano y donde se encuentra un nutrido grupo de espíes, tanto ingleses como franceses y alemanes. Es la época de la famosa Mata Hari. Los dos personajes masculinos de la novela, uno que proviene de una familia rica y el otro hijo de un pescador, se unen para ayudar a los desertores tanto franceses como alemanes.

-¿Cómo define a Amaia?

-Amaia es la hermana Rojas más frágil. Es un personaje muy tímido que sufre una enfermedad terrible y la sume en un estado de debilidad por mucho tiempo. Sin embargo, a medida que va ganando fuerzas y se va recuperando, el personaje se va transformando y su carácter se fortifica.

-¿Se puede amar a dos personas al mismo tiempo?

-Creo que no. Lo que Amaia sufre es una gran confusión. Ella es víctima de una cruel venganza y debe elegir en un momento de la historia si perdona o no. En este punto como autora sufrí un gran dilema: ¿Se pueden dar segundas oportunidades cuando nos lastiman profundamente? La mayoría de la gente joven a la cual pregunté estaba de acuerdo con dar otra oportunidad.

-¿Es complicado hablar de crímenes e historias de amor en una misma novela?

-A veces los mandatos familiares son tan complicados y profundos que es difícil escapar de ellos. Aquí el personaje de Salvador, uno de los principales, sufre por la venganza que le impone su madre. ¿Puede elegir cumplirla o no? Eso lo vamos a descubrir a través de las páginas de la novela.

-¿Por qué le parece que las novelas de amor tienen tanta buena llegada a los lectores?

- Creo que en todas las novelas siempre se habla del amor. No tienen que ser necesariamente románticas para abordar el tema. Sin embargo, cuando leemos una historia de amor siempre anhelamos que los personajes cumplan sus sueños.

-¿Cómo tienen que ser los finales en las novelas de amor?

-Depende de la historia. El final no puede ser forzado. No siempre los amores son correspondidos, o bien por distintas circunstancias de la vida los personajes no pueden terminar juntos a pesar del amor que se profesan. Creo que hay que ser respetuosos de los distintos escenarios.

-¿Qué le gustaría que los lectores encuentren?

-Me gustaría que los atrape la historia, que las páginas los obliguen a no soltar la novela. Que se puedan sumergir completamente en la historia de los personajes y vivir con ellos los distintos desafíos y peligros.

-¿Cuándo supo que quería ser escritora?

-Desde muy joven fui una lectora compulsiva. Recién cuando mis hijos fueron mayores pude dedicarme a la escritura. Al principio incursioné con el cuento corto y fue después de varios años que me atreví a escribir una novela

-¿Le cuesta dejar a los personajes?

-Si, me pasó con mis tres primeras novelas: Tierra en sombras, Tu Rostro en el Fuego y El infierno en tu piel, que transcurren en el Pago de los Arroyos como le llamaban a la zona comprendida entre Pergamino, San Nicolás y Arrecifes. Los personajes son tan queribles que me costó mucho desprenderme de ellos. Cuando descubrí a Enriqueta Martí supe que quería escribir sobre ella. Por eso, La Loba transcurra en España y Salta y Lo que la sangre oculta, en España solamente. En la pandemia escribí una novela ambientada en México, en la época de la guerra cristera y actualmente estoy escribiendo otra situada en Chile. Siempre trato de no repetirme, ya sea con las historias de los personajes como con los escenarios.

-¿Tiene miedo a la hoja en blanco?

-Gracias a que tengo una imaginación muy activa hasta el momento no me ha pasado. Si por casualidad me trabo en alguna escena, trato de releer y corregir lo que tengo escrito hasta el momento en que surja la idea y me destrabe. Soy muy obsesiva con cada párrafo que escribo. Lo leo y corrijo muchísimas veces.

-¿Las novelas de amor son universales?

-Claro que sí. En todas las novelas se habla del amor, ya sea del amor en una pareja, del amor entre padre e hijos, el amor entre hermanos. Hay amores enfermizos que causan mucho daño y yo los exploto.