Fin de año, fin de semana largo, unos cuantos días de ocio alrededor del vitel toné, la sidra de ayer y el pan dulce para el desayuno. No hay casi espectáculos (sí fiestas) y uno anda con el estómago pidiendo a gritos el sillón. Bien, es la mejor oportunidad entonces para tirarse a ver series que fueron una pequeña gran sensación en la pantalla ya no tan chica. Aunque es cierto que toda selección peca de subjetividades y arbitrariedades, aquí va una lista de algunas de las mejores series que pueden verse en on demand hoy por estas pampas (aclaración: sí, Amazon Prime Video está disponible en Argentina, y tanto HBO como Fox tienen apps para ver en dispositivos móviles; de nada).

1) Twin Peaks (disponible en Netflix). Ok, es complicado. No es preferible haber visto la primera temporada, el final de la segunda y la película Twin Peaks: fuego camina conmigo. Pero si no vio nada de eso, la serie que sigue, 25 años después, el extraño regreso del agente del FBI Dale Cooper a la Tierra (o algo así) es una caja de sorpresas. No hay que “tratar de entender” la trama sino dejarse llevar por las imágenes. En el primer capítulo, hay una secuencia erótica interrumpida por un terrible monstruo. El octavo es un delirio que nos lleva directamente al centro de una explosión atómica en cámara lenta. En alguno, un disco rígido en Buenos Aires se transforma en, bueno, algo. En otro hay seres extradimensionales. En otro, un tipo que tiene un guante que mata con una sola trompada. Y todo posee un clima de sueño o pesadilla que atrapa. Cada episodio, además, termina con un recital. Hay que dejarse llevar y es el mayor fenómeno cinematográfico y televisivo del año.

2) Game of Thrones (disponible en HBO). La serie empezó como un delirio adolescente traducible como “El Señor de los Anillos con tetas”. Pero la temporada más reciente tiene momentos épicos de gran peso, una cinematografía notable, actuaciones hermosas en su desborde y mucho más que fantasía y, bueno, tetas. Puede ver todas las temporadas y vale la pena.

3) Mindhunter (disponible en Netflix). Esta serie tiene el sello de David Fincher y narra la historia -real- de los primeros agentes del FBI en investigar, científicamente, a los asesinos seriales. Hay poca sangre, en realidad, pero el terror viene por otro lado, por la tensión psicológica y cómo lo que escuchan los protagonistas va alterando sus vidas. Además tiene un uso perfecto de la música y la ambientación en los primeros años de la década del ‘70.

4) Future Man (disponible en FoxPlay). Alguna cómica tenía que haber. Aquí resulta que un empleado de limpieza (Josh Hutcherson a años luz de Los Juegos del Hambre, por suerte) y aficionado a los videojuegos resulta ser el futuro salvador -algo así- de la humanidad, y vienen a buscarlo dos resistentes del futuro. Entre citas al cine de ciencia ficción -notable la revisión de algunos filmes de James Cameron- ironía pop y anacronismos, también hay mucha inteligencia. No es “sólo” para entendidos sino una serie sobre el sentido de la vida (aunque suene rimbombante) y muy graciosa.

5) American Gods (disponible en Amazon Prime). Esta serie de fantasía para adultos (verán que es recurrente el género) adapta la novela de Neil Gaiman sobre un conflicto entre los dioses antiguos y tradicionales y otros nuevos (“medios”, “tecnología”, “globalización”, el problema del asunto es un poco la alegoría) en la América contemporánea. Pero el crescendo de suspenso y el punto de vista desde un hombre que sufre la muerte de su esposa hacen que sea una constante ironía. Gran trabajo, de paso, de Ian McShane.

6) El marginal (disponible en Netflix). Si no la pudo ver el año pasado en la TV Pública, está completa en Netflix que ya tiene en gateras la segunda temporada. Es la historia de un ex policía (un gran Juan Minujín) que se infiltra en una cárcel para resolver el secuestro de la hija de un juez. Lo mejor consiste en que, lejos de ser una serie “de denuncia”, es un policial carcelario hecho y derecho, con respeto por la tradición, grandes momentos y actuaciones (Gerardo Romano, Martina Gusmán, Claudio Rissi y Nicolás Furtado están en estado de gracia) y un uso perfecto del movimiento. Es pura tensión y relato clásico, algo que no suele abundar en nuestra ni en ninguna televisión.

7) Trollhunters (disponible en Netflix). Creada por Guillermo del Toro, esta serie animada no es esa cosa pueril que suelen ser las tiras para chicos sino que adopta el punto de vista infantil para contar una historia de luchas milenarias, amistad entre preadolescentes, problemas cotidianos y heroísmo de otros mundos sin perder nunca el buen humor. El diseño es tan bello como el desarrollo de las secuencias, y la serie en general está muy por encima de lo que suele hacerse en este género.