Estamos en verano y es difícil salir con la canícula, amigos. También es momento -para algunos- de vacaciones, por lo que uno tiene tiempo por ejemplo para mirar alguna película que le quedó atrasada. En esta página solemos ocuparnos del cine desde diferentes perspectivas, pero por una vez tiremos la chancleta y hagamos otra cosa: busquemos películas que nos sirvan para pasar un buen rato bajo el aire acondicionado. También la idea es que sean de fácil acceso a través de alguna de las plataformas de streaming -o DVD, en última instancia- legales que hay en la Argentina. Operan varias más allá de Netflix ( Amazon, Qubit, los on demand de Fox y HBO, el de Cablevisión Flow, el de Movistar, etcétera) y la selección es enorme.

Así que vamos. Si quiere pasarla bien con una película hermosa que en realidad es mucho más de lo que parece, si además quiere ver a dos chicas hermosas fotografi adas por alguien que se sentía feliz de tenerlas ante la cámara, puede ver Los caballeros las prefieren rubias, que es un clásico. La filmó Howard Hawks en los cincuenta y siempre dijo que era por el placer de filmar a Jane Russell y a Marilyn Monroe, y que de paso y por eso les hizo subir y bajar muchas escaleras. En fin, dejando de lado la incorrección política que hoy pudiese destilar tal declaración, la película -está en FoxPlay, además- muestra que ambas eran perfectas comediantes y que supieron sacarle el jugo a los personajes anti-estereotipo creados por esa escritora adelantada a su tiempo que fue Anita Loos. OK, si le falta algo para convencerse, Marilyn canta “Diamonds are a girl’s best friend”.

Hawks filmó Los caballeros las prefieren rubias para Marilyn y Jane Russell

Sin embargo, si quiere ver una película de culto más reciente, le recomendamos fervientemente El gran Lebowski. De todo lo que hicieron los hermanos Coen, probablemente sea la película más disfrutable, la más humana también. Es la historia de un ex-hippie que reparte sus días en fumar marihuana y jugar bowling con los amigos (el Dude Lebowski, genial creación de Jeff Bridges) hasta que lo confunden con otro tipo, lo golpean en su casa y le roban una alfombra horrible, lo que lo mete de lleno en una trama similar a las de una novela negra alla Raymond Chandler. Aunque el Dude nunca se da del todo cuenta. La película nunca pierde el humor, tiene momentos increíbles y personajes perfectos (hay lecciones de comedia a cargo de John Goodman, Steve Buscemi y John Turturro) y es original de principio a fi n. También refresca (está en HBO Go, por si la quiere buscar).

Siempre es bueno recomendar un Hitchcock por dos razones. Era un genio -y una película de Hitchcock nos enseña mucho sobre el cine- y era un gran showman que quería divertir y asustar a su público. Probablemente su película más veraniega, más fresca y menos angustiante sea Para atrapar al ladrón, donde Cary Grant es falsamente acusado de una serie de robos de joyas en la Costa Azul y termina ayudado por Grace Kelly para desenmascarar al verdadero delincuente. Es también, como todo Hitchcock, un cuento de manipulación y, sobre todo, una historia romántica sobre las posibilidades del matrimonio, lo que incluye una madre/ suegra muy inteligente y un poco monstruo (como en Psicosis o Los Pájaros). El color es hermoso en todo el filme y Kelly y Grant dicen sus diálogos con al elegancia de dos jugadores de tenis de altísima competencia. También es un filme profundo sobre la culpa y la venganza, pero eso después de divertirnos mucho. Está en Qubit.TV en gran copia.

Hace unas semanas alguien me preguntó qué ver divertido en Netflix. Lo que me salió inmediatamente fue Dos tipos peligrosos. Alguna vez hablamos de esta película genial protagonizada por Russell Crowe y Ryan Gosling, ambientada en los años setenta del auge de la pornografía y de los automóviles. Es un policial negro filmado como una comedia loca (aunque no, no es una comedia loca) que toca temas como la inocencia, la traición, las diferencias de clase, la relación entre la realidad y la fi cción, el cine como meta aspiracional y la codicia como motor. Sí, suena demasiado “complejo”, pero el autor Shane Black simplemente usa el esquema de pareja despareja (que él mismo desarrolló al crear como guionista la saga Arma Mortal) y deja que los actores se encarguen de hacer fluir líneas de una ironía perfecta. Como siempre en su cine, hay un niño que es el verdadero punto de vista (aquí la hijita de Gosling: la secuencia de la fi esta de actores porno es de antología) y el humor es notable de principio a fin, con toda la crudeza de los año setenta.

Terminemos con una de las películas más disfrutables y raras que hiciera Steven Spielberg, Atrápame si puedes. Basada en un hecho real -un pibe de 16 años que se transforma en el criminal más buscado de los Estados Unidos por el solo hecho de falsificar cheques, y que finge ser piloto de aviones, médico y abogado- es también una de las miradas más agridulces al paso de la adolescencia a la adultez que se haya filmado. Spielberg cita directamente a uno de sus mentores, François Truffaut, especialmente la saga de Antoine Doinel (hay momentos que son reversiones de Los 400 golpes, Besos robados o El amor en fuga y se nota). Pero es lo de menos: la película es totalmente dinámica y muestra la rara y larga persecución del personaje de Leonardo Di Caprio por parte del de Tom Hanks, hasta que ambos se encuentran y se ven, el uno al otro, como un par de solitarios que han perdido el amor de la familia. La cantidad de momentos felices de la película y de invenciones es gigantesca, y muestra que no hay narradores como Spielberg en el cine del último medio siglo. Claro que refresca y ayuda a pasar estos días. O cualquier otro. Está en Amazon Prime Video.