A una semana de terminar 2017, es hora de ver algunos números. Dos en especial, porque son los que determinan lo que pasará el año próxmo en especial con el cine argentino. La entrada promedio actual en las salas se ubica en $95,05, y tuvo un pico en el año de $101,12 entre julio y agosto, en coincidencia con las vacaciones de invierno, el momento en el que más gente va al cine. Es cierto que el lector puede decir que hay entradas de $120 y hasta $180, pero en realidad el pago completo del precio del ticket (sin contar 3D o las pantallas IMAX, que son escasísimas) es poco frecuente. La mayoría de quienes acuden a las salas tienen alguna promoción bancaria o tickets de descuento. Y en el interior del país la entrada es más barata que en CABA y algunos sectores del GBA.

¿Es una entrada cara o barata? La serie histórica ubica el piso en 2011, cuando la entrada costaba alrededor de $25 promedio. Pero entonces el dólar estaba a poco más de $4, mientras que hoy se encuentra alrededor de los $18. En ambos casos, ajustando algunos centavos, el ticket cinematográfico argentino ronda los u$s5, mientras que a mediados de los 90, cuando estalló el fenómeno de las multipantallas, llegó a ubicarse alrededor de los u$s7. Es decir: en los últimos quince años, ir al cine costó más o menos lo mismo. En Brasil, el ticket promedio ronda los u$s7,85; en Francia, u$s10,8, y en EE.UU., u$s8,93. Argentina es uno de los países con tradición cinéfila con entradas a mejor precio.

Por eso es que la cantidad de entradas vendidas en el último lustro se ubica entre los 47 y los 50 millones (el pico fue en 2015, coincidente con el pico global, por otro lado). Este año, dado que hubo excelentes recaudaciones en meses tradicionalmente bajos como enero y febrero, parecía que sería otro pico. Pero hasta ahora, aún con algunos días por contar, el total ronda los 49 millones. Dado que muchos tanques de vacaciones estuvieron por debajo de lo pensable (Cars 3 o Transformers 5, por ejemplo) y que no hubo un Minions con cuatro millones de entradas vendidas, la cifra es muy buena.

Lo que nos lleva a otro punto. Por cada entrada que se vende en Argentina se recauda el 10% para el Fondo de Fomento del INCAA, que es lo que financia la producción nacional a través de créditos y subsidios. Redondeando un poco, y contando el ticket promedio a $100, serían unos $490 millones de recaudación neta para el Instituto. Es decir, casi u$s27 millones.

Ahora bien: este año se vendió 1,11 entrada por habitante. Una cifra ínfima que podría mejorar si disminuyera la concentración. Lanzamientos de tanques en 500 pantallas (pasó con Star Wars) generan una oferta casi única que deja fuera a muchos espectadores. Hay campo para lograrlo, pero requiere decisión política y negociar con los exhibidores y las majors, los verdaderos dueños del negocio.