Institución urbana, en cierto sentido continuadora de la pulpería de suburbios, el café fue durante décadas no sólo lugar de encuentro e interrelación, sino el reino de la infusión. Hasta ahora. Especialistas y baristas coinciden que la llegada de Starbucks al país tuvo mucho que ver con varios cambios de hábito, y fundamentalmente, con el de llevarse el café a cuestas.

José Vales, fundador junto con su mujer, Analía Álvarez, del Centro de Estudios de Café, aseguró al respecto que "el argentino siempre fue reacio al take away. Cuando viajaba, aceptaba el de Starbucks, pero no aceptaba llevarse un café de acá".

Reseña que "el costo del café en vaso es mayor porque el polipapel con el que se hacen los vasos es carísimo. Y muchos no se animaban a ir por ese camino, pero ahora hay aumento de los locales que trabajan esta modalidad", explicó Vales.

Las redes sociales tuvieron mucho que ver con la difusión del take away en la ciudad

De hecho, en los dos locales de su marca Coffee Town, uno en el barrio de San Telmo y el otro en Recoleta, el aumento del take away creció a un ritmo de 3-4 por ciento por mes.

En esa línea, Lucila Cabello, gerente de marketing de Café Martínez, afirmó que el crecimiento del take away tiene mucho que ver con los generación de millennials y que el tiempo es un gran protagonista en la expansión del hábito.

Para Carlos Zavalía, quien comenzó a vender su café (Café Z) en ferias hace dos años, hasta que se animó a poner un primer local en San Telmo dedicado solamente al take away, es notorio cómo creció el consumo de esta modalidad en los últimos tiempos.

"De hecho, poco más de un año después de lanzarse a la aventura de abrir "Pick and Go" (en inglés, Agarrar y Llevar), cercano al casco histórico de la ciudad, ya estaba abriendo el segundo local.

Una postal habitual de cada mañana es ver las filas de jóvenes, y no tanto, que se forman sobre la angosta vereda de la calle Defensa mientras esperan su café para llevar.

"La calidad y la atención es muy importante. Muchos de nuestros clientes no solo disfrutan del buen café sino del momento de intercambio que tenemos mientras preparamos su pedido", cuenta Zavalía.

Es que el tiempo también es fundamental a la hora de hablar del take away, según recalca Paula De Monte, propietaria de "La Hora del Café", primer take away de la ciudad de La Plata.

"Nos sorprendió que el público más grande se enganchara con el take away, porque acá no es sólo cuestión de los más jóvenes".

Las redes sociales también tienen un poco que ver con el crecimiento del consumo del café para llevar.

"Hay clientes que nos arroban en Instragram cuando suben fotos en los que se ve el vaso de café mientras caminan por la calle -apunta Gabriel Gazdik, de Estilo Barista-En definitiva, es una linda manera de compartir ese café callejero con otro".