*Especial desde Cannes

No todo es destello de flashes y alfombra roja en la lujosa ciudad de la Costa Azul durante la realización de la muestra de cine más glamorosa y relevante del calendario de festivales. Es que, al mismo tiempo que el festival, tiene lugar uno de los mercados más importantes del sector audiovisual. Aquí se decide qué películas se filmarán y quiénes participarán (a un lado y otro de la cámara) de ellas, cuáles circularán por el mundo y cuáles se verán en la pantalla grande o por otros medios.

El mercado de Cannes está atravesando un momento de transición. Un terremoto ha afectado el negocio del cine independiente: el crecimiento de Netflix y la declinación de las ventas de derecho para difusión en DVD y televisión. Están en juego cuáles serán las condiciones del nuevo sistema, y aún no se sabe cuál será el punto de equilibrio. El variable y poco claro panorama excede a la paradoja de que posiblemente Netflix, vedado de participar de la selección oficial con sus producciones, finalmente sea quien protagonice las compras más importantes, en lo que a montos se refiere (como informamos en la edición de ayer). Hay menos películas, menos "paquetes" (así se adquirían, en el pasado, películas por conjunto) y menos derechos para comprar, incluso si se hace la comparación con lo que sucedía hasta hace sólo cinco años. El propio concepto de comprar y vender luego para el cine, las plataformas y la televisión ha cambiado, y con ello también se han transformado los cimientos en los que hasta ahora se ha basado la circulación del cine independiente.

La "vieja escuela", que con Thierry Frémaux (delegado general y el verdadero hombre fuerte de Cannes) a la cabeza busca potenciar el mercado a través de medidas que tienden preservar la idea de ver cine en las salas y de dar valor a las premiers, con toda la ceremonia que ello implica, choca con las fuerzas de quienes pretenden dar vuelta la página, entendiendo que el modo de ver películas ya cambió y que a ello hay que adaptarse. Extender un día más la muestra no tuvo otra razón que la de que entraran en el cronograma las funciones necesarias para que la prensa no viera la películas antes de su premier mundial (como sucedía hasta el año pasado), y la disparidad de la recepción elegida para la apertura (tibiamente tolerada por la crítica) explica las razones de las modificaciones realizadas.

El hecho de que, el día antes del inicio de la muestra, Frémaux diera una conferencia de prensa donde dejó clara su postura, tanto en lo que a Netflix como al periodismo respecta, demuestra que estamos ante una pelea todavía abierta. En definitiva hablamos de negocios, y el encuentro de ayer dio para pensar que las partes no se encuentran tan alejadas. La diferencia entre las plataformas y los exhibidores franceses radica, sustancialmente, en la ventana que debe dejarse desde la proyección en salas hasta su llegada a otros medios (3 años y 3 meses, son, respectivamente, las pretensiones). Cada parte dice tener una posición irreductible, pero entre 3 y 36 meses hay muchos posibles puntos intermedios y el tiempo dirá si la discusión es real o sólo se están regateando las condiciones de un futuro acuerdo.

Ver más productos

Huevos de chocolate caseros para una Pascua en crisis

Huevos de chocolate caseros para una Pascua en crisis

Macri lanza su libro de memorias y no se guarda nada

Macri lanza su libro de memorias y no se guarda nada

Le diagnosticaron leucemia a los 14 y vivió para contarlo

Le diagnosticaron leucemia a los 14 y vivió para contarlo

10 libros para regalar el Día de la mujer

10 libros para regalar el Día de la mujer

El detrás de escena de Alberto Fernández

El detrás de escena de Alberto Fernández

30 discursos que cambiaron el mundo

30 discursos que cambiaron el mundo

Jeff Bezos, CEO de Amazon

Jeff Bezos: cómo fue el camino al éxito del CEO de Amazon

La educación que necesitamos

La educación que necesitamos

Llegar a la tercera edad siendo jóvenes

Llegar a la tercera edad siendo jóvenes

Ver más productos