La cadena televisiva Fox, eterno hogar de Los Simpson, planea reducir para 2020 la cantidad de publicidad por hora. Serían dos minutos por cada sesenta de emisión, una reducción drástica respecto de los estándares que tienen hoy las señales de televisión abierta y de cable no premium. La razón para comenzar este proceso de reducción es simple: evitar que continúe la migración de espectadores hacia las plataformas on demand.

La noticia apareció en The Wall Street Journal y fue difundida por la agencia Telam. Quien explicó a inversores, en un evento privado realizado en Los Angeles, de la intención de reducir el espacio publictario fue Joe Marchese, el jefe de ventas de la cadena. De todos modos, el comentario fue morigerado con un "es un deseo, no un proceso en curso", aunque en el mundo audiovisual todos están nerviosos por la migración y los grandes players televisivos están pensando en medidas similares. La reducción de público de aire es de -promedio- un 3% anual en los últimos cinco años.

Uno de los atractivos del on demand consiste, efectivamente, en que el espectador paga por lo que ve sin tener que soportar la publicidad. El modelo televisivo tradicional depende de la venta del espacio publicitario para solventar el costo de producción. Cuando solo existía el aire, el televidente no tenía alternativa más que esperar el final de la tanda. De hecho, el propio relato de las ficciones televisivas tenía una construcción episódica que acompañaba el formato de 20 de publicidad por cada hora de emisión.

Pero el on demand en general cambia todo. Aunque hay una ventaja que no tiene que ver con la publicidad: que el usuario mira independientemente de la grila de emisión. Y hay otro problema mucho más serio que, en parte y a largo plazo, también afecta al SVOD: las nuevas generaciones pasan mucho más tiempo viendo videos breves en Internet que segmentos largos en cualquier formato.

Es decir: es probable que la reducción de minutos de publicidad, además de cambiar el negocio -el costo podría amortizarse con venta de derechos derivados o contenidos en lugar de "lotear" segundos de tanda- solo sea un paliativo para una migración mucho mayor que sigue en curso y que no da la impresión de que vaya a detenerse. Por otro lado, los nuevos sistemas de cable tienden a un on demand generalizado con el almacenamiento de programación en la nube y posibilidad de grabar o volver a ver, dentro de cierto margen de tiempo, por el usuario.

Otra vez, lo que está en crisis no es el negocio audiovisual, que parece más robusto que nunca, sino el viejo sistema para solventarlo. La medida de Fox, de llevarse adelante, no sería más que estirar un proceso de final seguro.