Como viene sucediendo desde su estreno, Coco se llevó la primera posición en las recaudaciones de Argentina el pasado fin de semana. Hubo, eso sí, un cambio importante en el segundo puesto: Jumanji -que superó hace varios días el millón de espectadores- pasó al tercer lugar desplazada por The Post, el drama sobre periodismo dirigido por Steven Spielberg y protagonizado por Meryl Streep y Tom Hanks. La película tuvo, además -según informa el sitio especializado Cinesargentinos.com- el mejor promedio por sala, confirmando el poder de convocatoria de los nombres involucrados. Aún así, la recaudación general fue baja (por encima apenas del medio millón de espectadores), y se debe a que no hubo grandes tanques familiares que tomaran al público que Jumanji y Coco dejaron vacante. Recién sucederá en dos jueves cuando se estrene Pantera Negra, el primer tanque de Marvel.

El sistema de tanques hace que, si no los hay, las recaudaciones bajen notablemente

Pero caben un par de reflexiones respecto de estos números. En primer lugar, que el promedio de The Post fue de más de 500 espectadores por pantalla. Dos cuestiones: en los complejos multisala no se proyectó en todas las funciones (como suele pasar con filmes que no atraen al público infantil) y se estrenó en poco más de 100 pantallas, para que el total de entradas quedase por debajo de los 100.000 espectadores. En realidad es un lanzamiento bien proporcionado para el tipo de película y demuestra una vez más que el cine adulto (esto es, aquel que apunta a narrativas y problemas más complejos o realistas, o incluso a estilos menos vertiginosos) ha disminuido en público. Dicho de otro modo, la enorme dependencia de los espectadores del estreno de un filme-evento o de un entretenimiento sensorial que se fue formando en la última década y media ha eclipsado otra clase de narrativas o películas. Si bien no es raro, en los últimos tiempos, que Spielberg no llegue al primer puesto de las recaudaciones, queda en segundo lugar con una performance por debajo de lo que suele hacer en el primer fin de semana. El problema del tanque no consiste (solamente) en que o pierde todo o gana todo sino también en que, al haberse vuelto la única alternativa para el cine, ha modificado los hábitos de quienes en realidad sostienen el negocio: los espectadores no cinéfilos, los que eligen películas como salida y no por ellas mismas.

Aunque las películas familiares, de paso, tienen que ser buenas o de marca. No pasó eso con El Pájaro Loco (la marca es demasiado antigua), que debutó en sexto lugar, bastante lejos de lo esperable incluso con pocas funciones. Y las películas adultas, aún buenas, tienen mucho que pelear: Detroit, el muy buen estreno dirigido por Kathryn Bigelow, quedó muy lejos del top ten, con menos de 2.000 entradas vendidas. Este jueves, de paso, llega Cincuenta sombras liberadas, final de la trilogía seudoerótica, que quizás tenga buen público en el fin de semana. Pero si se considera que la segunda parte funcionó bastante mal, quizás Coco tenga otra pole position. El negocio funciona, pues, a fuerza de tanques, algo que debería cambiar para que los números mejoren o todo dependerá, siempre, del azar.