Después de casi treinta años de ser igualmente "ofensivos" (las comillas cuentan, se trata de humor) con casi toda las nacionalidades, orientaciones políticas, elecciones sexuales, comunidades, tipos de alimentación, el reino animal y vegetal por entero y toda conducta de cualquier tipo, alguien le reclama a Los Simpson por el "estereotipo" de Apu, el indio dueño del supermercado donde compra Homero. La noticia se publicó en Variety: el actor Hank Azaria, que desde siempre presta su voz al personaje (y ganó tres Emmy por ello) se mostró "preocupado" por los comentarios del comediante Hari Kondabolu, quien en su documental The problem with Apu sostiene que el personaje mantiene estereotipos negativos.

Los Simpson han sido democráticos en burlarse de todo el mundo

"La idea de que alguien pueda ser hostigado -dijo Azaria- o molestado de alguna manera por el personaje de Apu es preocupante". "Mi única intención -abundó- consiste en hacer reír y causar alegría (...), así que causar alguna clase de dolor o sufrimiento con mi trabajo es realmente molesto".

Según el actor, los productores de Los Simpson van a dar una respuesta a la controversia, pero solo en el contexto del show. "Tengo poca decisión respecto de lo que decidan hacer -dijo-, pero lo que fuere será dentro del contexto de lo que representa el programa". "Los Simpson existe en la delgada línea entre lo humorístico y lo insultante, y han sido humorísticamente ofensivos para brasileños, republicanos, presidentes, italianos, directores de escuela, y cualquiera. Y siempre se han sentido orgullosos por no tener que pedir perdón por ello". La nueva ola de corrección política, reflejo inconsciente de la era Trump, parece cambiar las cosas.