El próximo domingo 16 de junio se festeja el Día del Padre, una fecha en que la tradición invita a compartir la jornada en familia celebrando al o los homenajeados y como dicta la costumbre argentina, degustando una rica parrillada.

Este año además, la fecha viene con yapa en forma de feriado para extender y aprovechar de un fin de semana largo en el que los padres protagonizarán todos los brindis. Una ocasión perfecta para hacer una escapada en familia, esa que por distintos motivos, siempre se termina atrasando.

Ya sea para ir y volver en el día o para extender la estadía hasta el lunes, Buenos Aires ofrece propuestas variadas para todos los gustos y bolsillos. La gastronomía se presenta como uno de los principales atractivos para agasajar y celebrar a los padres, así como los regalos personalizados de acuerdo a sus intereses, que priorizan la experiencia y no lo material.

Para pasar el día
El Delta del Tigre es uno de los puntos más visitados en esta fecha. No es para menos, de fácil acceso y con propuestas gastronómicas variadas, este paseo cuenta con opciones para entretener a toda la familia. Desde el puerto de frutos a travesías en catamarán con almuerzo incluido, el Delta tiene todo lo necesario para pasar el día con papá.

La Posada Isla Escondida ofrece para esta ocasión una "gran parrillada argentina" a sólo 40 minutos de navegación desde la Estación Fluvial. Por la tarde, invita a disfrutar de las actividades del lugar como la pileta climatizada, jacuzzi, caminatas por los senderos, paseos en canoas o descansos al sol en los camastros. A los padres se les obsequiará un medio masaje gratis o una botella de champagne de regalo.

En Rodizio Campo, los homenajeados serán recibidos con una picada de quesos y fiambres, panes caseros y empanaditas criollas. El salón cuenta también con una gran chimenea encendida para disfrutar las espadas con chorizo, mollejas, y variedad de cortes de carne.

Además, hay distintas actividades aptas para toda la familia: paseo por la granja, bicicletas, una huerta y paseos en mini sulky tirado por un pony. Para finalizar la jornada habrá mate con pastelitos caseros y tortas fritas.

Pueblos gastronómicos
San Antonio de Areco es un sitio que mantiene vivo el encanto de su pasado y donde se respira un auténtico aire gauchesco. La arquitectura, los hospedajes pintorescos y una amplísima oferta de restaurants y parrillas son algunos de sus tantos atractivos, así como los paseos a caballo y las peñas.

A solo 127 km. de Capital Federal se encuentra este pequeño poblado de calles adoquinadas y casas coloniales.

Para recorrerlo alcanza un paseo de una tarde a pie o en bicicleta con una parada obligada en el casco histórico y por las tiendas de antigüedades. Para aquellos que deseen aprovechar el fin de semana largo, Pampas de Areco Resort de Campo & Spa preparó un paquete en base doble standard de viernes a lunes por $18.800. La estadía incluye desayuno, acceso libre al spa y late check out. El lugar posee una imagen tradicional y majestuosa, con proporciones clásicas y generosas, propias del estilo neocolonial.

Por su fácil acceso, el Delta es uno de los lugares más visitados en la fecha

Otro de los poblados que en los últimos años se instaló como un polo gastronómico es Carlos Keen. Uno de los destinos de turismo rural más visitados en Buenos Aires, a 86 km. de Capital Federal. La tranquilidad y la buena cocina caracterizan al renovado pueblo de solo 400 habitantes. Los restaurantes de Keen se ubican en su mayoría alrededor de la vieja estación de tren (imposible no tomarse una foto en el lugar). Todos conservan recicladas sus fachadas originales y ofrecen menúes típicos de zonas rurales.

Entre ellos se destaca Los Girasoles, un espacio de cocina orgánica que cuenta con el asesoramiento de Martiniano Molina y , en alguna ocasión, Narda Lepes. El lugar tiene un gran salón y espacios para comer al aire libre y disfrutar del aire libre. La carta está compuesta por platos cuyos ingredientes provienen de huertas y granjas propias. Además, ofrecen la posibilidad de alquilar una cabaña para pasar la noche o el fin de semana.

A unos 100 kilómetros de la capital, en la localidad de Mercedes se encuentra Tomás Jofré, un pequeño pueblo gastronómico ideal para pasar el Día del Padre o aprovechar el fin de semana largo. Su nombre se debe a la estación ferroviaria que pasa por el lugar y que había quedado abandonada durante la década de los ‘90, hasta que el turismo gastronómico la reavivó.

En la entrada al pueblo hay diversos puestos que ofrecen dulces caseros, fiambres y quesos. Tomás Jofré también cuenta con restaurantes cuya especialidad varía entre las pastas caseras y las picadas suculentas. Uno de los más antiguos es Fronteras, un ex almacén convertido en restó. Raviolones, tallarines, y una larga lista de salsas caseras predominan en la carta.

Experiencias personalizados 
Al pensar en el Día del Padre, es imposible no imaginar un asado multitudinario en familia. Pero organizar quién lo hace, qué se come y quién limpia, no es tarea fácil. Asadores de Campo ofrece una solución a este problema: parrillero a domicilio. Aunque para algunos suene a pecado, lo cierto es que no tener que preocuparse por el humo, la carne, las porciones y la bebida resulta una idea más que atractiva.

“Ofrecemos el servicio dentro de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. Nuestra misión es que el anfitrión disfrute de su día como un invitado más y deje en nuestras manos toda la organización”, explican desde la empresa.

La oferta de carnes y achuras es amplia e incluye postre, atención y vajillas, también se puede optar por su servicio de bebidas. “Contamos con diferentes menúes de asado al plato, bandejeado, pizza a la parrilla así como nuestro exclusivo tapeo del asador, que es una caja de picada fría de diferentes cortes de asado con acompañamiento de variadas salsas y verduras asadas”, afirma Cintia, una de las representantes. 

Para grupos pequeños de hasta 10 a 15 personas, el precio arranca desde los $800 por persona e incluye variedad de sandwichs de chorizo, bife de chorizo y cerdo, brochettes de lomo y pollo, ensaladas y helado de postre.

Si la familia aún no definió el regalo para papá, Bigbox cuenta con una amplia lista de opciones que van desde un paseo en velero al atardecer para dos personas por $1190, hasta una visita al entrenamiento de su equipo de fútbol (ver recuadro).