Aunque en el próximo fi n de semana no hay películas que puedan desplazar del primer lugar a la animada Coco -y, probablemente, tampoco al segundo puesto que ocupa Jumanji- es más que probable que se mantengan los buenos números del fi n de semana anterior y que los estrenos agreguen buena cantidad de público. Uno de los lanzamientos más interesantes es la película estadounidense Tres anuncios por un crimen, drama con tintes policiales sobre una mujer que quiere que se aclare el crimen de su hija en un pequeño pueblo de Estados Unidos. El filme ya se llevó el Globo de Oro al Mejor drama y es firme nombre para los Oscar, lo mismo que su protagonista, la actriz Frances McDormand.

Pero las dos películas que pueden tener más público dentro de la lista de estrenos son de otros géneros. Una es La noche del demonio 4, final -aparentemente- de la saga creada por ese nuevo especialista del terror llamado James Wan y que tiene una buena cantidad de seguidores. Es casi seguro que llegue a los primeros puestos. La otra es el drama de acción y suspenso El pasajero. Que es, bueno, Sin escalas pero sobre un tren, con Liam Neeson como héroe de acción y un muy buen elenco alrededor, otra vez bajo la dirección de Jaume Collet-Serra, quien lo dirigiera en la genial Una noche para sobrevivir.

También se estrena un filme argentino de alto perfil. el thriller de suspenso Las grietas de Jara, basado en una novela de Claudia Piñeiro y protagonizado por Joaquín Furriel, Oscar Martínez y Soledad Villamil, dirigida por Nicolás Gil Lavedra. Seguramente sume al top ten, dados los antecedentes del elenco y de la novela.

Finalmente, se estrena otra película importante, 120 pulsaciones por minuto, un filme francés de Robin Campillo protagonizado por el argentino Nahuel Pérez-Biscayart sobre la relación de dos jóvenes que se encuentran en la lucha por la toma de conciencia alrededor del sida a principios de los ‘90. Un filme que tuvo un enorme recibimiento en el último Cannes y fue el candidato francés para los próximos premios Oscar (cuando quedó fuera, la prensa internacional protestó, lo que no deja de ser un gran antecedente).