Esfuerzo y compromiso sostenido en el tiempo es lo que refleja el sello discográfico BlueArt, que desde el 2001 viene poniendo el foco en la música popular y especialmente el jazz. Es meritorio porque en estos últimos años han surgido también pequeños sellos independientes que lanzaron grabaciones de calidad, inclusive con artistas extranjeros que visitaron la Argentina, pero luego no fue posible consolidar la aventura económica, en un contexto de dificultades recurrentes.

Este sello nacido en Rosario bajo la dirección de Horacio Vargas acredita un rico catálogo que se afianza con novedades para destacar. Ya se acerca a las 100 ediciones, entre las que se destacan nombres como Gerardo Gandini, Ernesto Jodos, Paula Shocron, Leo Genovese, Eduardo Elía y Adrián Abonizio.

Este año se lució con el disco de la cantante Flopa Suksdorf, Afro Blue, acompañada de un seleccionado de músicos. Ahora vuelve al ruedo con dos álbumes que merecen una escucha atenta, porque reflejan la vitalidad del jazz local y la madurez expresiva de sus músicos.

Uno de ellos es el notable registro de la pianista Rocío Giménez López, en formato de cuarteto que incluye un trombón, estructura poco explorada en el ámbito local. Son composiciones propias que logran desplegar una amplia paleta de lenguajes y matices. Rocío domina con soltura su instrumento y sorprende su versatilidad compositiva. Por momentos obtiene ese particular hechizo sonoro que caracterizaba a Mal Waldron o a Dollar Brand.

El grupo es sólido, con un impecable trabajo de Milton Méndez en el trombón y una base eficaz de Emilio Madeo en contrabajo y Francisco Martí en batería. Deseos Múltiples es el nombre del disco, que el grupo ya comenzó a presentar en distintos escenarios. Rocío se formó con Jodos y con Ernesto Casazza, para luego estudiar con grandes pianistas como Craig Taborn y Marilyn Crispell. Este es su primer disco, que seguramente tendrá una favorable repercusión.

El otro lanzamiento reciente que acometió BlueArt es el del sexteto del baterista Hernán Mandelman, Memoria, que presentó en las últimas semanas en distintos shows. El disco, dedicado a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, cuenta con la participación de un supergrupo: una poderosa front line integrada por Natalio Sued en saxo tenor, Rodrigo Domínguez en alto y Juan Cruz de Urquiza en trompeta; Francisco Lo Vuolo en piano y Sebastián de Urquiza en contrabajo. Las composiciones del propio Mandelman exhiben el ajustado entendimiento del grupo, con particulares lucimientos de Lo Vuolo en distintos temas, especialmente en el track de apertura.

Mandelman muestra aquí que su sexteto ganó en fuerza expresiva desde su anterior álbum, Reflexiones de Verano, editado en 2014 también por BlueArt. El sexteto cerró el año presentando su disco en un local de Palermo.

Los dos discos lanzados por este sello rosarino ratifican el gran momento del jazz argentino, con músicos de alto talento e incansable recorrido, que suelen compartir escenario con exponentes internacionales del género y que dejan atrás los standards para explorar un universo personal.