Una de las estrategias más repetidas por parte de los realizadores de cine a la hora de encontrar rápidamente algo que pueda atraer al público con poco presupuesto es la mezcla de géneros o tipos de relatos. Operación Overlord, producida por el genio divertido de J.J. Abrams, es una película sobre la Segunda Guerra Mundial, los nazis, la Resistencia y zombies superpoderosos, todo al mismo tiempo. Lo que hace que esta clase de cócteles funcione es que creamos en los personajes y que los ingredientes de la receta (que es algo así como una deconstrucción-reconstrucción, el cine según Ferrán Adriá) estén balanceados para crear un sabor si no nuevo, por lo menos atractivo. Aquí funciona todo en equilibrio y, en última instancia, se trata reventar nazis, algo que -corrección política mediante, algo que la estrategia fantástica aquí permite eludir con elegancia- solemos olvidar demasiado hoy por hoy.

Título original: Overlord, EE.UU., 2018. Duración: 110’. Dirección: Julius Avery. Intérpretes: Pilou Asbaek, Bokeem Woodbine, Wyatt Russell. Calificación: Apta para mayores de 16 años.