Para casi todo el ecosistema de medios en el mundo, lo que conocemos como "televisión" ha ingresado en una etapa de cambios dramáticos que definirán en muy pocos años -ya lo están haciendo- nuestra relación completa con el universo audiovisual. En principio, lo que llamamos "televisión lineal", se encuentra en un período de depuración que terminará, según los analistas más importantes, en una disminución dramática. Ejemplo: Randy Freer, CEO de Hulu -uno de los mayores operadores de SVOD en los Estados Unidos, aún a la espera de una expansión internacional como la que llevan a cabo Netflix y Amazon, sus principales competidores- explicó en una conferencia en Nueva York a principios de semana que, en los próximos diez años, el mercado de cable va a tener una disminución dramática. De los más de 300 canales que hoy puede tener un abonado al cable tradicional (al menos en los EE.UU.) quedarán no más de una decena de señales. Las razones son varias. La primera, que todo lo que significa ficción o entretenimiento pasará -ya pasa- por el video on demand. El segundo, que el crecimiento exponencial en la cantidad de señales que floreció cuando la apertura del ilimitado espectro digital llevó a la creación de canales cuyo crecimiento era restringido. Tercero, que para lo único que es viable la "linealidad" (es decir, las grillas, los horarios, etcétera) es para todo lo que implica acontecimiento en vivo.

Es decir, básicamente, noticias y deportes, con alguna posibilidad para el reality -que, por otro lado, se está mudando cada vez con mayor velocidad a los portales de videos, como lo atestigua la inversión que YouTube, Facebook y otras empresas de contenido audiovisual están realizando en los últimos tiempos. Y todo lo demás (cine y series, especialmente, más ese suproducto de ambas que es el teleteatro) está pasando al on demand con nuevas formas de consumo. El espectador ya no quiere, en estos casos, depender de una grilla, de allí que los dispositivos que tienden a que el usuario busque y mire en cualquier momento lo que desea son más exitosos que el cable tradicional.

Variety, que reprodujo las declaraciones, ve paradójico lo que dice Freer, dado que Hulu añadió 55 canales lineales a su oferta de on demand recientemente. Pero el ejecutivo cree que es solo provisorio, dado que todo lo que no sea deportes y noticias (él mismo lo dice) puede distribuirse on demand. Calcula que entre un lustro y una década bastarán para que el cambio se instale definitivamente. Y, dada la concentración actual y la futura competencia en el SVOD, no parece ser el único.