Disney y Lucasfilm, las empresas productoras de Episodio VIII: Los últimos Jedi se mostraron insatisfechas con la taquilla en China, con un primer fin de semana que arrojó u$s28,7 millones, muy por debajo de las expectativas. Con esta cifra en la única plaza pendiente, el filme llegó a una recaudación mundial superior a los u$s1.200 millones, no obstante derrotado allí por la comedia local The Ex-File: The Return of the Exes, que fue estrenada en una menor cantidad de pantallas.

Según lo publicado ayer por la versión digital de Variety, este es el primer traspié de Episodio VIII: Los últimos Jedi, que lideraba el mercado mundial desde mediados de diciembre, ya que su entrega anterior Episodio VII: El despertar de la Fuerza, había arrancado en su primer fin de semana con 52 millones y totalizó 124 millones .

En 2017 con Rogue One: Una historia de Star Wars, la entrega anterior que incluía trabajos de los chinos Donnie Yen y Jiang Wen, arrancó con u$s30 millones y llegó a recaudar u$s69,5 millones, cifras que marcaron un primer retroceso, de un 50% en las recaudaciones, que ahora se incrementa, aunque la baja -considerando que no se trataba de una película "de la serie" central sino del universo Star Wars- fue pareja en todo el mundo. Con estas cifras, que incluyen 102,9 millones del Reino Unido, 73,5 millones de Alemania, 57,6 millones de Francia y 52,2 millones de Japón, el filme se convierte en el decimotercer lanzamiento mundial más alto de todos los tiempos, superando a la animación Minions (2015) y Capitán América: Guerra Civil (2016). En mayo de este año, se estrenará Solo: Una aventura de Star Wars, otro spin-off de la saga realizado por Ron Howard, y a finales de 2019 se verá el Episodio IX, dirigido nuevamente por J.J. Abrams.