-¿Es tu escenario más natural, salvaje?

-No sé si es el más salvaje. En las novelas de la serie histórica la frontera es un territorio salvaje también, la llanura inmensa intimida. Creo que la naturaleza es así, peligrosa, por mucho que amemos estar en contacto con ella debemos recordar siempre que nos supera, nos somete, estamos a su merced. Lo salvaje proviene de esa sensación de no ser dueños de nuestra vida.

-.¿Por qué Erik sólo encontraba amores prohibidos?

-A lo largo de su vida, con su dedicación absoluta a la biología y al conservacionismo, Erik ha vivido en forma solitaria, sólo se permitía aventuras pasajeras, pero eso comienza a pesar en su alma recién a partir de cierto momento, en el que cae rendido ante los encantos de una mujer casada. Anhela entonces ese otro tipo de vida, volver a un hogar, compartir deseos con alguien que lo entienda, aunque no le resulta fácil, dado su nomadismo en pro de la ciencia.

-¿Cómo describís a los protagonistas?

-Erik Andrade es un hombre paciente, puntilloso en su trabajo, leal a sus principios, amable y capaz de negociar hasta con el enemigo. Posee la convicción de sus objetivos, y no ceja hasta lograrlos, aunque le exijan tiempo y esfuerzos denodados. Lara Duval aparece en su vida envuelta en una identidad enigmática que lo desconcierta, lo saca de su seguridad y lo obliga a comportarse de un modo inesperado en él. Hay en ella una debilidad enmascarada que Erik percibe, puesto que como naturalista es gran observador de los detalles. Al fin, Erik termina acechándola, como haría el yaguareté con su presa.

-Esta es la tercera entrega de la serie. ¿Se pueden leer de manera independiente?

-Así es, cada novela tiene su propia trama y su propio final, aunque estén vinculadas por sus personajes, se pueden leer de manera independiente y si luego el lector quiere saber más de alguno de los personajes que allí aparecen, puede buscar en las anteriores o posteriores.

-En general se te asocia con la novela histórica. ¿Cómo es escribir una historia contemporánea?

-Lo contemporáneo exige otro lenguaje, otros modales y comportamientos. La novela histórica nos remonta a costumbres olvidadas o perdidas, así como a formas de hablar que ya no se aplican. De todos modos, lo esencial permanece, ya que el ser humano es el mismo, aunque cambie de ropajes, al menos en lo esencial: el amor, el sufrimiento, la incertidumbre, el deseo o el temor.

-En todas tus novelas sí está el amor. ¿Por qué?

-El amor es un anhelo profundo, el que todo ser vivo reclama. En toda novela aparece, aunque a veces no se concrete, sean amores desafortunados o prevalezca el desamor. Todo gira en torno al amor. Y me refiero al amor romántico, ya que no se discute la presencia del amor universal. Amar es complejo, por eso resulta interesante abordar el amor en la novela, se puede desgajar ese sentimiento según la psicología de los personajes, o la época en que transcurra. No se agota el tema.

-¿Ser escritora te permite vivir otras vidas?

-Claro que sí! Creo que por eso escribo, para ser otros, para vivir aventuras. Lo cotidiano es demasiado aburrido. Desde chica quise siempre correr aventuras, experimentar peligros, conocer la audacia. La escritura es mi válvula de escape. Me encanta contar historias. También escucharlas.

-¿El amor es la plenitud?

-El romance tiene un tiempo de ardor que excluye todo lo demás, luego se aplaca, pero creo que la plenitud se alcanza cuando se recorre el camino que sentimos acorde a nuestro interior. En Japón le llaman Ikigai. Es lo que da sentido a nuestra existencia. Hasta haberlo encontrado, quizá recorremos senderos desviados, pero incluso en esa búsqueda puede haber felicidad o plenitud por momentos. Nada que se consiga sin esfuerzo es valioso.

-¿El miedo es el enemigo del amor?

- El miedo es el gran enemigo del vivir. Y habita nuestra mente, que es engañosa y con mucho poder sobre nuestro espíritu. Darle cabida en mayor o menor grado es un ejercicio constante. El miedo cercena la libertad de elegir.

-Las cataratas tienen una fuerza y energía especiales. ¿Qué rol ocupan en la novela?

- Son otro personaje, no un mero escenario. La fuerza que desprende el agua, la selva que la contiene, la vida oculta en ella, son también personajes en "Corazón de amazonita". Quise que se reflejara eso en las vivencias de los protagonistas. El corazón de la selva late, y ese latir es un rugido.

-¿Cómo fue escribir en cuarentena?

-En mi caso, constituyó un obstáculo. Estar tanto tiempo en casa, todos juntos y aislados por la hostilidad del afuera, actuó como una barrera. En lugar de darme más tiempo para escribir, me robó la voluntad. Pero me sobrepuse a partir de cierto momento y acabé con este proyecto qu tenía desde antes de la pandemia.

-¿Te ves escribiendo del amor durante la pandemia?

-Es posible. Escribí una historia que transcurría durante una guerra sangrienta, "Y Porâ", la Guerra de la Triple Alianza, y yo me hacía la misma pregunta: ¿Podré encontrar amor en medio de tanta destrucción?". La respuesta me la dieron los personajes. No sólo hubo una historia de amor, sino varias en esa novela.

-¿Por qué la serie se llama Los Notros?

Los Notros es el nombre que di a un pueblo que situé en la cordillera de los Andes. Tiene las características de un pueblo patagónico clásico del bosque andino. Lo hice inspirada por el arbusto conocido como "notro", de bellas flores rojas, típico del sur. Me pareció un nombre apropiado. Luego, quise que todas las historias de la serie remitieran a Los Notros, de manera que los personajes aparecen, van y vienen, conectados por la magia de ese lugar del mundo tan remoto y tan hermoso.