El concepto de “corporativismo médico” no estaba demasiado presente en nuestra discusión cotidiana hasta hace poco, cuando se produjo la muerte de la famosa periodista y legisladora Debora Pérez Volpin. Las dudas aún no aclaradas sobre por qué una mujer joven y con buen estado de salud general murió durante un proceso rutinario (endoscopia) orientaron las sospechas hacia ese accionar que se le atribuye a algunos médicos: cuidarse las espaldas y borrar rastros que los compliquen.

Esta premisa, que asegura que esos encubrimientos se dan de hecho entre los profesionales de la salud, es el punto de partida de la serie “The Resident”, a estrenarse en Argentina el 23 de abril por Fox.

La industria de las series ha sido prolífica en el rubro drama médico. Clásicos como “Grey´s Anatomy” -todo un récord, con 14 temporadas y todavía al aire- “E.R Emergencias”, “Chicago Hope” y hasta el ácido “Dr House” son evidencias de que el ámbito hospitalario despierta interés y siempre tiene nuevas aristas para explotar narrativamente. Tal es así que hasta hubo una parodia de estos programas: “Scrubs”, donde todos los cirujanos, enfermeros y hasta el personal de maestranza eran insoportablemente pusilánimes.

Ahora bien: mientras en los ejemplos antes mencionados los protagonistas pueden variar entre genios ermitaños como Gregory House o profesionales dedicados y empáticos como los de “E.R”, esta serie apunta al lado oscuro del sistema médico.

El denominado “complejo de Dios” del que suele acusarse a los cirujanos que adquieren fama y prestigio marca aquí el inicio del drama. En el Chastain Memorial Hospital, cuyo jefe de cirugía es una eminencia, el Dr. Bell (Bruce Greenwood”), una cirugía de rutina se convierte en tragedia debido a las manos temblorosas de la estrella del nosocomio. Rodeado de jóvenes recién recibidos que están emocionados e intimidados por trabajar con él, Bell utiliza sin escrúpulos su poder real y simbólico sobre ellos para incitarlos a encubrir este error fatal.

Enseguida, el equipo, asustado, se pone de acuerdo para inventar la historia que los hará zafar de momento de una investigación criminal: antecedentes cardíacos del paciente y otros detalles que los eximen a ellos de culpa y cargo. ¿Cuánto podrán aguantar sus conciencias esta puesta en escena?

Además del personaje de Greenwood, protagonizan esta ficción el residente de primer año Devon Pravesh (Manish Dayal, “Halt and Catch Fire”) que se convertirá en el fusible de la lucha de voluntades entre el famoso jefe de cirugía y el impulsivo Dr. Conrad Hawkins Matt Czuchry (“The Good Wife”), un residente de tercer año poco convencional y muy rebelde, pero por supuesto, talentoso y efectivo. Hawkins tomará bajó su tutela al novel colega y le impartirá formas poco ortodoxas de tratar al paciente.

Compuesta por 14 episodios de una hora, “The resident” traza un crudo retrato de una realidad que poco se discute en las sociedad estadounidense: la mala praxis mé- dica es una de las principales causas – encubiertas - de muerte en ese país. Una interesante vuelta de tuerca a las historias siempre rendidoras de pasillos con luz blanca, quirófanos y guardapolvos.