La nota de portada de Variety hoy consiste en el anuncio -exclusivo del medio estadounidense- de que Disney está desarrollando una serie limitada sobre el personaje Hawkeye, uno de los Vengadores interpretado por el dos veces nominado al Oscar Jeremy Renner quien será también de la partida en este programa. Es uno de los contenidos que integrarán la plataforma de video on demand de la firma, Disney+, que en otros aspectos -como informamos ayer- resulta una incógnita. Esta serie, que probablemente trate de cómo Clint Barton pasa el legado a otro personaje, se suma a los que ya se sabe que se están desarrollando sobre el Universo Cinematográfico Marvel. Los otros son una serie sobre Falcon y Winter Soldier (con Anthony Mackie y Sebastian Stan), otra sobre Loki (con Tom Hiddleston) y otra sobre Vision y Scarlet Witch (Paul Bettany y Elizabeth Olsen).Eso respecto de Marvel: el realizador Jon Favreau, que está a punto de estrenar la versión hiperrealista de El Rey León -su trailer se conoció ayer- está rodando The Mandalorian, una serie sobre el universo Star Wars (que también es propiedad de Disney).

No es por casualidad que listamos los nombres de quienes van a intervenir en estos contenidos. Es bastante difícil para el SVOD contar con elencos de este peso; y después del éxito cinematográfico de las películas (que han recaudado en todo el mundo más de 18.000 millones de dólares en diez años) el costo de que los actores "de cine" sean los protagonistas de los contenidos "on demand" es altísimo. Pero con Disney es posible porque la billetera es de un tamaño gigantesco, aunque -también, como lo publicamos en el día de ayer- el desarrollo del negocio "directo al consumidor" implica un grado de inversión altísimo que solo en el mediano plazo podrá transformarse en ganancias.

Utilizar marcas conocidas y actores instalados, además de que el contenido cinematográfico futuro de Disney tendrá como hogar exclusivo su SVOD (al menos durante la ventana que corresponde a esta clase de servicios) permite crear un gran "hype" respecto de la plataforma (cuya interfaz aún no se conoce, cuyo precio aún es un secreto aunque se prometa "sustancialmente menor al de Netflix) y además potenciar todos los negocios al mismo tiempo. Será necesario: las proyecciones de negocios dicen que no será fácil para Disney instalar su nueva plataforma. Al menos tiene la capacidad para conseguir a las estrellas y para producir contenidos caros que llamen la atención. Pero aún es demasiado temprano como para arriesgar si será un éxito seguro.