Una corte federal del estado de California dictaminó que es constitucional que se quiten los datos de edad y fecha de nacimiento de una persona de los sitios de empleo a pedido del interesado. Esto ya era una ley (en realidad la enmienda AB 1687) en ese estado norteamericano, pero hubo una serie de presiones en su contra hasta que, finalmente, se dejó en vigor. El principal lobbista en favor de esta disposición fue el sindicato de actores de cine y televisión de Estados Unidos (SAG-AFTRA): aducían que la aparición de los datos de nacimiento de los intérpretes permitía la discriminación por edad.

La discriminación por edad afecta especialmente a las mujeres

La disposición sólo se aplica a sitios pagos que proveen información a dadores de empleo. Esto golpeaba directamente a IMDb Pro, el servicio pago de la célebre base de datos cinematográfica que es consultado por productores y directores de casting en la industria audiovisual de ese país, el mayor empleador del rubro. Pero la selección de actores suele atacar generalmente a las personas que se encuentran entre los 40 y los 60 años, especialmente las mujeres, las que menos oportunidades de trabajo tienen en general y a las que más se discrimina por edad. De allí que, cuando abogados de IMDb Pro pidieron una revocatoria por inconstitucionalidad, el sindicato saliera a contraatacar.

La demanda de inconstitucionalidad se basa en que una ley de este tipo censuraría información. Ahora bien, el problema consiste en que la información que no se puede disponer es de índole personalísima. Aquí entra un segundo problema, ya clásico desde la existencia de Internet: los límites respecto del uso de la información por parte de terceros. Esa zona gris es un problema en todo el mundo, difícil de legislar. Por eso es que la enmienda sólo habla de cuestiones contractuales y de sitios pagos, además de que la remoción de datos depende de la voluntad del usuario que contrata el servicio.

El problema es parte de una discusión mucho mayor relacionada con la discriminación que afecta no solamente al mundo del espectáculo, aunque allí todo es un poco más notable y sirve de caja de resonancia para que se preste atención a nuevas problemáticas. La actual presidente de SAG-AFTRA (como informa el sitio Variety, que dio a conocer la noticia) es la actriz Gabrielle Carteris, que formó parte del elenco de la serie clásica Beverly Hills 90210. Según declaró, jamás habría sido parte de esa emisión si los productores, que buscaban actores que interpretaran adolescentes, hubieran sabido su verdadera edad. Como se dijo, esta clase de problemas afecta sustancialmente a las mujeres, quienes tienen menos oportunidad de empleo, después de los 35 años, en la industria grande del entretenimiento. Lo que está en cuestión, entonces, es también evitar que el dominio y manejo de cierta información refuerce estos mecanismos discriminatorios.