El escritor, nacido en Buenos Aires, en 2016 fue finalista del Premio Lucien Freud con la obra de teatro No matarás. También es autor de novelas, cuentos y ensayos. Todas las islas del mundo, es un poemario que el jurado del Premio español de Poesía Antonio Ródenas García Nieto que lo eligió como el título ganador de su primera edición. El autor dialogó con BAE Negocios sobre esos dos mundos, que forman  uno solo. 

-¿Cómo definirías a tu libro de poemas?

-Me gusta pensar que sigue el modelo de ese poema precioso de Walt Whitman que empieza así: Érase un niño que salía cada día/y en la primera cosa que veía/ en esa cosa se convertía/y la cosa se convertía en parte de él todo el día/o al menos una parte del día/o por muchos años/o por largos ciclos de años. Me gusta pensar que es la mutación de lo vivido y lo leído filtrado en un territorio imaginario que puede servir de mapa y de modelo para cualquiera que quiera usarlo para sí, utilizando sus propios materiales.

-¿Cuanto del psicólogo hay en el poeta?

-Jean Cocteau escribió que estamos hechos de los recuerdos que no supimos entender, por lo tanto, creo que la diferencia sólo es metodológica.

-¿En que ayuda a mejorar la vida la poesía?

-Está comprobado científicamente que un libro puede cambiarnos la vida. Camus dijo algo así como que escribir, claro está, no es lo mismo que vivir, pero leer, creo yo, sí es lo mismo que vivir. Y la poesía, al abandonar el evangelio de la comprensibilidad del que hablaba Bergman, se encarga de ampliar las categorías de lectura del mundo que nos rodea, concibiendo nuevos mundos, ampliando nuestras posibilidades de existencia, de sentirnos reales.

-¿Por que muchas veces el lector encuentra en el poema eso no que no encontraba la forma de decir o expresar?

-John Berger escribe algo sobre el arte en general que se le puede aplicar a la poesía: "El arte no sirve para explicar lo misterioso. Lo que hace el arte es facilitar que nos demos cuenta de ello. El arte descubre lo misterioso. Y cuando se percibe y se descubre, se hace todavía más misterioso".

-¿Por qué el titulo?

-Se escribe en una isla real sobre una isla imaginaria, infantil y futura, es personal y al mismo tiempo universal. La isla es la Zona del Stalker de Tarkovski: es zona de contacto con un deseo desconocido, que es un misterio que debe activarse a través de una búsqueda.Y el Stalker, que es un guía que lleva hasta la zona, es tomado como modelo de artista; no es alguien que sabe, premeditado, alguien que enseña, es alguien que más bien tiene una cierta experiencia en no hundirse en los pantanos que rodean ciertas zonas muy fértiles, pero que no puede grabar esos mapas exitosos para volver a reproducirlos, sino que debe volver a partir una y otra vez desde cero, desde la ignorancia, pero con esa confianza que se va acumulando con el tiempo de ir realizando viajes una y otra vez por esas zonas de misterio.

-¿Qué te gustaría que el lector encuentre?

-Me gustaría que el lector encuentre muchas ocasiones para levantar la cabeza de la página para escuchar otras cosas que estén veladas dentro suyo y que las pueda seguir en una especie de escritura interna y más personal.

-¿Que te cambió el premio?

-Me dio alegría, confianza y la justificación social que me faltaba.

-¿Cuando supiste que querías ser escritor?

-En la infancia fue el reflejo inmediato del gusto por leer y en la adultez un desborde natural del hábito de la lectura, para mí escribir es una manera de leer mejor, ni más ni menos. Me identifico con Rilke en eso de que cuando era niño consideraba que la lectura era una profesión.

-¿Como conviven el escritor y el psicólogo?

-Hace casi 30 años. La psicología estaba en mi ambiente de crianza, al igual que los libros, el río y la escritura que, junto a otras variables que no vienen al caso, conformaron una necesidad en común. Creo yo que forman parte de lo mismo, y si se me permite la figura, podemos concebir la identidad, la construcción de la identidad, como la construcción de una poética personal, que como escribió Osip Mandelstam, es un discurso poético que elabora sus herramientas mientras avanza y es también avanzando como las destruye.

-¿En que género te sentís más cómodo?

-Me siento felizmente incómodo en todos, porque los contornos de lo visible son tan tenues que la guía más firme para el camino parece constituirla la misma niebla del lenguaje, los géneros sólo son densidades de esa niebla.

-¿Cual es el rol de la literatura?

-Parafraseando a John Donne que dice que nadie duerme en el camino que lo conduce de la cárcel a la sepultura, pero que todos dormimos un poco en el camino que va desde la matriz a la tumba, creo que el arte en general, cualquiera, es una forma de despertarnos en ese viaje.