En su serie de novelas policiales, Petros Márkaris envía siempre al comisario Kostas Jaritos a investigar por el laberinto de Atenas, al principio en su auto Mirafiori, luego en su Seat y últimamente, debido a la crisis, en autobús. Ahora, el autor se lleva al lector consigo y lo acompaña por la ciudad, siguiendo la línea más antigua de metro de la capital griega.

Es un viaje por todos los estratos sociales: desde la ciudad portuaria del Pireo hasta el centro, y de allí, atravesando los barrios más pobres, a la noble Kifisiá. Como en una máquina del tiempo, el pasajero viaja a la Antigüedad, al corazón del siglo XIX y al presente; y si quiere huir del ajetreo, encuentra, bajo la sabia mirada de Márkaris, rincones escondidos donde el tiempo parece suspendido. De alguna manera al leer las historias de Jaritos el lector tiene un conocimiento de Atenas, ya que el autor describe hasta señalando las calles que va recoriendo y la ciudad es una protagonista más. En este libro el gran escritor se dedica esencialmente Atenas y si bien, lejos está de ser una guía de viajes, es la posibilidad de conocerla sin viajar y sin la mirada de turista. La mirada del autor es un poco la mirada de Jaritos, por eso aunque el investigador no esté presente en este libro, igual, de alguna manera lo está, y también su mujer y su hija. El autor decidio hacer la visita a través del recorrido del subte y así están divididos los capitulos.

Márkaris tras estudiar ciencias económicas en Viena y Stuttgart, se trasladó a Atenas, donde reside actualmente. Guionista de televisión y autor teatral, colaboró en varios guiones. La fama le llegó con la serie de novela negra protagonizada por el comisario Jaritos, que el autor ya dijo que está muy lejos de retirarse de las investigaciones para la tranquilidad de sus lectores.

Próxima Estación, Atenas
de Petros Márkaris
Tusquets
180 páginas
$329